Foto tomada de: Valora Analitik / Acipet
Acipet presenta al Gobierno tres propuestas para enfrentar los retos energéticos de Colombia
Sector: Energía / Petróleo, gas, seguridad energética y transición
La Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos (Acipet) presentó una hoja de ruta basada en tres ejes: aumentar la exploración de petróleo y gas, mejorar la producción de los campos existentes mediante tecnologías de recobro y utilizar los recursos del sector de hidrocarburos para apoyar el desarrollo de nuevas fuentes como el hidrógeno y la geotermia.
Bucaramanga, septiembre de 2026. La seguridad y soberanía energética volvieron al centro de la discusión sectorial durante una nueva edición del Congreso Colombiano de Petróleo, Gas y Energía, organizado por la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos, Energía y Tecnologías Afines.
En la apertura del encuentro, Martha Villarreal, presidenta de la Junta Directiva de Acipet, presentó tres propuestas con las que el gremio busca contribuir al debate sobre abastecimiento, producción de hidrocarburos y transición energética.
La organización plantea que las decisiones sobre infraestructura y recursos energéticos deben sustentarse en criterios científicos, viabilidad técnica y análisis presupuestal, y propone que la discusión combine las necesidades inmediatas de abastecimiento con una estrategia de transformación energética de largo plazo.
Las tres líneas presentadas son: acelerar la exploración de nuevos recursos de petróleo y gas, aumentar la recuperación de hidrocarburos en campos maduros y utilizar parte de la capacidad económica del sector para financiar tecnologías y fuentes energéticas nuevas.
Primera propuesta: acelerar la exploración de petróleo y gas
El primer eje planteado por Acipet consiste en incentivar la exploración de nuevos pozos de petróleo y gas, tanto en territorio continental como en proyectos costa afuera.
La posición del gremio parte de la idea de que incorporar nuevas reservas permitiría ampliar la oferta doméstica y reducir la necesidad de recurrir progresivamente a importaciones.
Para Acipet, la actividad exploratoria también tiene efectos sobre regalías, inversión regional, empleo especializado y demanda de servicios asociados a la industria.
La propuesta no implica que todos los proyectos puedan desarrollarse automáticamente: cada iniciativa seguiría dependiendo de viabilidad geológica, permisos ambientales, condiciones sociales, financiación y decisiones regulatorias.
Proyectos estratégicos bajo la figura PINES
Como parte del mismo eje, Acipet propone que determinados proyectos de hidrocarburos considerados prioritarios sean tratados como Proyectos de Interés Nacional Estratégico (PINES).
Esta figura busca facilitar la coordinación institucional alrededor de iniciativas que tienen especial relevancia para infraestructura, abastecimiento o desarrollo económico.
Acipet ya había defendido previamente el uso de la categoría PINES para proyectos asociados a garantizar el suministro de gas natural, argumentando que permite disponer de herramientas de gestión para facilitar su desarrollo oportuno.
La organización relaciona esta propuesta con el objetivo de fortalecer la oferta nacional y evitar una mayor dependencia de recursos importados.
Nuevas reservas como componente de la soberanía energética
Villarreal sostuvo que los descubrimientos exploratorios pueden traducirse en nuevas reservas y en una mayor disponibilidad de recursos nacionales durante periodos prolongados.
Desde la perspectiva planteada por Acipet, una mayor base de reservas ayudaría a disminuir la exposición del país a importaciones y permitiría mantener recursos fiscales y regionales asociados a regalías.
El gremio plantea esta posición como parte de su visión sobre soberanía energética, aunque la materialización de nuevos descubrimientos depende de factores geológicos y de que los proyectos sean comercialmente viables.
Exploración costa afuera entra en la hoja de ruta
La propuesta incluye explícitamente la exploración offshore.
Los proyectos costa afuera han ganado relevancia en Colombia por los descubrimientos de gas realizados en el Caribe y por su potencial para aumentar la oferta doméstica durante la próxima década.
Sin embargo, su desarrollo requiere inversiones elevadas, infraestructura submarina, licenciamiento, acuerdos con comunidades e instalaciones para transportar el gas hasta los principales centros de consumo.
Por eso, Acipet propone que el país defina condiciones que permitan evaluar y desarrollar estos recursos cuando exista viabilidad técnica, económica y ambiental.
Segunda propuesta: mejorar la recuperación en campos maduros
El segundo eje presentado por el gremio está orientado a los campos que ya se encuentran en producción.
Acipet propone implementar un plan de choque de eficiencia que incorpore tecnologías avanzadas de recobro mejorado e innovación técnica para aumentar la cantidad de petróleo y gas recuperable de yacimientos maduros.
Esta estrategia busca aprovechar infraestructura ya existente y obtener mayor producción de campos conocidos en horizontes de corto y mediano plazo.
La efectividad de este tipo de tecnologías varía según las características geológicas y operativas de cada campo, por lo que su aplicación requiere estudios específicos.
Qué significa recobro mejorado
Los campos de hidrocarburos no permiten extraer automáticamente todo el petróleo o gas contenido en una formación.
A medida que un yacimiento madura, la producción natural suele disminuir y puede ser necesario utilizar técnicas adicionales para aumentar la recuperación.
El recobro mejorado puede incluir distintas soluciones de ingeniería, dependiendo de las propiedades de la roca, los fluidos, la presión y las condiciones del reservorio.
El objetivo es aumentar el porcentaje recuperable de recursos sin depender exclusivamente del descubrimiento de nuevos campos.
Innovación técnica para incrementar producción
Acipet considera que la innovación puede extender la vida productiva de determinados activos y mejorar la eficiencia de campos existentes.
Tecnologías de modelamiento, monitoreo, recuperación secundaria o mejorada y optimización de operaciones pueden aumentar el aprovechamiento de yacimientos que llevan años en producción.
Para el gremio, este enfoque podría generar resultados en plazos menores que los requeridos para algunos descubrimientos completamente nuevos.
Yacimientos no convencionales entran nuevamente al debate
Dentro de su segundo planteamiento, Acipet también propone evaluar de manera responsable los yacimientos no convencionales en aquellos lugares donde las características geológicas y ambientales permitan estudiarlos.
Este es uno de los temas más discutidos de la política energética colombiana debido a las posibles reservas involucradas y a los cuestionamientos ambientales y sociales asociados con técnicas como la fracturación hidráulica.
La propuesta de Acipet es realizar una evaluación técnica y condicionada a las particularidades de cada territorio, y no asumir de manera automática que todos los recursos identificados deben desarrollarse.
Viabilidad ambiental será determinante
El gremio señala expresamente que cualquier evaluación de recursos no convencionales debe considerar la geología y los ecosistemas.
Esto implica revisar disponibilidad de agua, características del suelo, riesgos ambientales, posibles afectaciones territoriales y capacidad de monitoreo.
Cualquier eventual desarrollo tendría además que cumplir el marco ambiental y regulatorio aplicable y los procesos de participación que correspondan.
Tercera propuesta: usar hidrocarburos para financiar la transición
El tercer eje presentado por Acipet busca vincular la industria de petróleo y gas con el desarrollo de nuevas tecnologías energéticas.
El gremio plantea una hoja de ruta en la que los recursos económicos generados por el sector de hidrocarburos contribuyan a financiar la transición hacia fuentes como el hidrógeno y la geotermia.
Esta posición se basa en la visión de Acipet de que la transición debe ser gradual y contar con fuentes estables de financiación para desarrollar nueva infraestructura, investigación y tecnologías.
Petróleo y gas como fuente de financiación
Acipet ha defendido previamente que los hidrocarburos continúan teniendo un peso relevante dentro de las exportaciones, la inversión extranjera y los ingresos fiscales del país.
En una columna publicada por la propia organización, Villarreal planteó que entre 2020 y 2024 el sector representó cerca del 31% de las exportaciones totales y alrededor del 15% de la inversión extranjera directa.
La organización utiliza estas cifras para sustentar su propuesta de emplear parte de los recursos generados por el sector para impulsar una matriz energética más diversificada.
Se trata de una posición del gremio dentro del debate nacional y no de una política adoptada automáticamente por el Gobierno.
Hidrógeno aparece entre las tecnologías prioritarias
Una de las tecnologías mencionadas dentro de la hoja de ruta es el hidrógeno.
Colombia ha venido estudiando el desarrollo de cadenas de hidrógeno asociadas a producción industrial, movilidad, exportaciones y almacenamiento energético.
El desarrollo comercial de esta industria requiere capital, infraestructura, demanda estable, regulación y reducción progresiva de costos tecnológicos.
Acipet plantea que los recursos y capacidades existentes en el sector de hidrocarburos podrían contribuir a esta transformación.
Geotermia también forma parte de la propuesta
La geotermia es la otra fuente mencionada directamente por el gremio.
Esta tecnología aprovecha el calor presente en el subsuelo para producir energía y tiene vínculos técnicos con capacidades utilizadas por la industria petrolera, especialmente perforación, conocimiento geológico y manejo de reservorios.
Por esa razón, parte del talento humano y de la experiencia técnica acumulada en hidrocarburos podría ser relevante para desarrollar proyectos geotérmicos.
Estabilidad jurídica como condición de inversión
Acipet también relaciona su propuesta con la necesidad de contar con estabilidad jurídica y técnica.
Los proyectos energéticos suelen requerir inversiones elevadas y horizontes de recuperación de varios años, por lo que cambios frecuentes en las condiciones regulatorias pueden afectar las decisiones de capital.
El gremio sostiene que una hoja de ruta estable puede facilitar tanto inversiones tradicionales en abastecimiento como el desarrollo de nuevas tecnologías.
Bucaramanga se convierte en centro del debate energético
Las propuestas fueron presentadas durante el Congreso Colombiano de Petróleo, Gas y Energía, realizado en Bucaramanga.
La ciudad y Santander tienen una relación histórica con la industria de hidrocarburos y con infraestructura energética estratégica para Colombia.
Acipet presentó el encuentro como un espacio para discutir propuestas técnicas y reunir actores relacionados con petróleo, gas, nuevas tecnologías y transición energética.
Acipet plantea una discusión basada en criterios técnicos
Villarreal afirmó que los desafíos de infraestructura energética deben analizarse desde la ciencia, la disponibilidad presupuestal y la viabilidad técnica.
La organización presenta sus tres ejes como insumos para la discusión pública y para una eventual hoja de ruta del sector.
Corresponderá al Gobierno, autoridades regulatorias, empresas, comunidades y demás actores evaluar estas propuestas frente a objetivos de abastecimiento, sostenibilidad, costos y política climática.
Seguridad energética y transición aparecen conectadas
La propuesta de Acipet parte de la idea de que Colombia debe atender simultáneamente dos objetivos: garantizar energía suficiente en el presente y avanzar hacia una matriz más diversificada en el futuro.
Desde la visión del gremio, reducir abruptamente el desarrollo de hidrocarburos sin contar con suficiente oferta alternativa podría aumentar la dependencia de importaciones.
Otros actores del debate energético pueden plantear diferentes ritmos y combinaciones tecnológicas para la transición, por lo que las medidas propuestas por Acipet forman parte de una discusión más amplia sobre el futuro de la matriz colombiana.
Evitar importaciones es uno de los objetivos planteados
Uno de los argumentos recurrentes de Acipet es disminuir el riesgo de que Colombia dependa cada vez más de petróleo o gas importado.
Para el gremio, aumentar reservas nacionales mediante exploración y mejorar el aprovechamiento de campos actuales permitiría ampliar el suministro doméstico.
La conveniencia económica de cada alternativa dependerá de costos de producción, precios internacionales, infraestructura y disponibilidad real de nuevos recursos.
Regalías y desarrollo regional entran en la ecuación
La organización también destaca los recursos fiscales y regionales asociados a la producción de hidrocarburos.
Los proyectos de petróleo y gas generan regalías y otros ingresos que pueden financiar infraestructura y programas públicos en territorios productores.
Para Acipet, este componente debería formar parte del análisis de las decisiones sobre nuevas reservas y transición.
El impacto final dependerá de cómo se distribuyan y ejecuten esos recursos y de los costos ambientales y sociales asociados a cada proyecto.
Producción nacional y empleo especializado
La actividad petrolera y gasífera también sostiene una cadena de servicios de ingeniería, perforación, mantenimiento, transporte, construcción e investigación.
La propuesta del gremio busca mantener estas capacidades mientras el país desarrolla nuevas tecnologías energéticas.
Esta transición de conocimiento podría ser especialmente relevante para sectores como geotermia, captura de carbono, hidrógeno e infraestructura de gases.
Campos maduros podrían aportar en el corto plazo
Frente a los tiempos prolongados de una campaña exploratoria, Acipet considera que los campos existentes ofrecen una oportunidad distinta.
Una estrategia de recobro mejorado puede, en determinados casos, aumentar producción sin esperar a completar todo el proceso de descubrimiento y desarrollo de un nuevo yacimiento.
Por eso, el gremio presenta esta medida como un componente de corto y mediano plazo dentro de su hoja de ruta.
Nuevos pozos son una apuesta de mayor plazo
La exploración tiene un horizonte diferente.
Identificar un prospecto, perforarlo, confirmar un descubrimiento, evaluar su comercialidad y desarrollar infraestructura puede requerir varios años.
Esto significa que las decisiones tomadas hoy pueden tener efectos sobre el abastecimiento de la siguiente década y no necesariamente resolver necesidades inmediatas.
De ahí que Acipet combine en su propuesta acciones sobre campos maduros con una nueva actividad exploratoria.
El reto será equilibrar abastecimiento y sostenibilidad
La discusión sobre hidrocarburos plantea un equilibrio complejo entre seguridad energética, ingresos, inversión y objetivos ambientales.
Acipet sostiene que una producción responsable puede contribuir a financiar la transición y evitar una dependencia creciente de importaciones.
Al mismo tiempo, cualquier política deberá considerar compromisos climáticos, impactos territoriales, eficiencia económica y velocidad de incorporación de nuevas fuentes.
Tres ejes para una hoja de ruta
La propuesta presentada en Bucaramanga puede resumirse en tres líneas principales.
La primera consiste en reactivar y acelerar exploración, incluyendo proyectos continentales y offshore, y evaluar la utilización de la figura PINES para iniciativas estratégicas.
La segunda busca elevar la eficiencia de campos maduros mediante recobro mejorado, innovación y una evaluación responsable de recursos no convencionales.
La tercera plantea utilizar la capacidad económica y técnica del petróleo y el gas para apoyar la transición energética hacia tecnologías como hidrógeno y geotermia.
Propuestas quedan abiertas al debate nacional
Los planteamientos de Acipet son propuestas gremiales y no decisiones ya adoptadas por el Gobierno Nacional.
Su implementación requeriría decisiones de política pública, regulación, evaluación ambiental y, dependiendo de cada iniciativa, procesos legislativos o administrativos adicionales.
El Congreso del gremio busca precisamente abrir esa discusión entre autoridades, industria, academia y especialistas.
Acipet presentó tres propuestas para enfrentar los retos energéticos de Colombia. La primera busca incentivar nuevos proyectos de exploración de petróleo y gas, tanto continentales como costa afuera, y elevar determinadas iniciativas a la categoría de PINES. La segunda propone un plan de eficiencia con recobro mejorado e innovación en campos maduros, además de evaluar responsablemente recursos no convencionales. La tercera plantea que los ingresos, capacidades técnicas y recursos derivados del petróleo y el gas contribuyan a financiar la transición hacia fuentes como hidrógeno y geotermia, dentro de un marco de estabilidad jurídica y técnica.















