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AES Colombia pide acelerar inversiones en generación y transmisión eléctrica ante los riesgos energéticos del país

Foto tomada de: Portafolio

AES Colombia advierte que el país está en riesgo y pide acelerar inversiones en generación y transmisión

Sector: Energía / Generación, transmisión, renovables y seguridad energética

AES Colombia pidió acelerar las inversiones en generación y transmisión para fortalecer la seguridad energética del país. La compañía mantiene su apuesta por La Guajira y espera iniciar en el primer semestre de 2027 la construcción de un proyecto eólico de 259 MW, con una inversión aproximada de US$500 millones.

Bogotá D.C., septiembre de 2026. Colombia necesita acelerar simultáneamente la entrada de nueva generación eléctrica y la expansión de las redes de transmisión para reducir los riesgos que enfrenta el sistema durante el Fenómeno de El Niño 2026-2027.

Así lo señaló Federico Echavarría, presidente de AES Colombia, quien advirtió que el país atraviesa un escenario en el que la oferta disponible enfrenta fuertes presiones frente al crecimiento de la demanda y la menor disponibilidad de recursos hídricos.

La compañía considera que la respuesta no puede concentrarse en una sola tecnología. Hidroeléctricas, térmicas, solares, eólicas, gas, combustibles de respaldo y nuevas líneas de transmisión deberán trabajar de manera coordinada para garantizar la confiabilidad del sistema.

En paralelo, AES mantiene una agenda de inversión que incluye nuevos parques eólicos en La Guajira, modernización de la Central Hidroeléctrica de Chivor y un proyecto solar de aproximadamente 120 MW en Tolima.

AES advierte que Colombia enfrenta un reto de oferta

Echavarría señaló que Colombia tiene un desafío significativo en materia de oferta de energía eléctrica.

La preocupación aumenta con la entrada de El Niño, debido a que una reducción de lluvias disminuye los aportes hídricos y limita la capacidad de las hidroeléctricas para sostener altos niveles de generación durante periodos prolongados.

Para AES, el objetivo no debe ser únicamente superar el actual fenómeno climático. El país también tiene que prepararse para el siguiente episodio de El Niño, que podría presentarse nuevamente dentro de varios años.

Esto exige construir desde ahora la capacidad instalada que será necesaria para atender una demanda creciente en el futuro.

La Guajira sigue siendo la principal apuesta de AES

Una de las regiones donde la empresa concentra sus planes de crecimiento es La Guajira.

AES trabaja desde hace años en proyectos eólicos en ese departamento, una zona reconocida por contar con uno de los mejores recursos de viento de América Latina.

La compañía considera que el potencial eólico de La Guajira puede aportar una cantidad significativa de nueva energía al sistema y convertirse en un componente importante de la diversificación de la matriz eléctrica colombiana.

Echavarría señaló que AES desarrolla una cartera superior a 1.000 MW en la región, una escala relevante frente a los aproximadamente 22.000 MW de capacidad instalada mencionados como referencia para el país.

Primer proyecto tendrá 259 MW

El primer desarrollo que AES busca llevar a construcción tendrá una capacidad aproximada de 259 MW.

La inversión estimada ronda los US$500 millones y actualmente se encuentra en la etapa final de estructuración financiera.

Según Echavarría, la compañía viene trabajando con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Bancolombia para estructurar la financiación necesaria.

Si el proceso avanza según lo previsto, AES espera iniciar construcción durante el primer semestre de 2027, aproximadamente entre marzo y abril.

Más de US$500 millones para nueva capacidad eólica

El tamaño de la inversión refleja la complejidad de desarrollar infraestructura eólica de gran escala en La Guajira.

Además de los aerogeneradores, los proyectos requieren vías, subestaciones, líneas de conexión, obras civiles, logística especializada y acuerdos territoriales.

En regiones apartadas, estos desarrollos también implican coordinar transporte de equipos de gran tamaño y ejecutar infraestructura que permita conectar la generación al Sistema Interconectado Nacional.

AES mantiene su apuesta pese a los retrasos en La Guajira

Varios desarrolladores han reducido, aplazado o abandonado proyectos en La Guajira debido a dificultades relacionadas con consultas, licencias, infraestructura y cronogramas.

AES, sin embargo, asegura que mantiene su compromiso con el territorio.

Echavarría afirmó que la empresa continúa convencida de que los proyectos pueden desarrollarse si existe un trabajo cercano con las comunidades y si los beneficios llegan también a los habitantes de la región.

Para la compañía, el desarrollo energético debe traducirse en oportunidades económicas, empleo e infraestructura local.

Comunidades son parte central de los proyectos

El presidente de AES señaló que el trabajo con comunidades debe realizarse con rigor y con una visión de largo plazo.

La empresa plantea que los proyectos deben generar beneficios visibles en los territorios y que las comunidades deben participar desde las primeras etapas.

Este enfoque busca reducir conflictos y lograr que el desarrollo de infraestructura energética se convierta también en una oportunidad de desarrollo regional.

AES sostiene que algunas comunidades incluso han pedido acelerar la ejecución de proyectos ante los beneficios económicos y sociales esperados.

Licencias y consultas siguen siendo un reto

Uno de los principales desafíos señalados por el sector son los tiempos requeridos para completar procesos de licenciamiento ambiental y consulta previa.

Echavarría señaló que estos procedimientos deben mantenerse con rigor ambiental y social, pero considera necesario desarrollar una visión estratégica que permita evaluar también los beneficios generales que aportan los proyectos.

La empresa hizo un llamado a las autoridades y al Ministerio de Ambiente para avanzar en procesos que permitan desarrollar infraestructura sin debilitar los estándares de protección.

Energía debería ser una política de Estado

AES también planteó que la política energética colombiana debe superar los ciclos de cada administración.

Los proyectos de generación y transmisión requieren horizontes de 20, 25 o 30 años, por lo que necesitan reglas estables y suficiente previsibilidad para atraer inversionistas y financiadores.

Una decisión adoptada hoy puede materializarse durante un gobierno posterior, especialmente cuando se trata de grandes plantas, subestaciones o líneas de transmisión.

Por eso, Echavarría considera que la energía debe manejarse como una política de Estado y no únicamente como una política de Gobierno.

Sin transmisión, la nueva generación pierde utilidad

La empresa advirtió que aumentar capacidad de generación no es suficiente.

Para que una nueva central eólica, solar, hidráulica o térmica pueda aportar al sistema, necesita redes capaces de llevar la electricidad desde el lugar donde se produce hasta los centros de consumo.

Echavarría cuestionó qué utilidad tendría construir nueva generación si las líneas de transmisión necesarias no están disponibles cuando la planta entra en funcionamiento.

De esta forma, generación y transmisión deben crecer de manera coordinada para evitar cuellos de botella.

Transmisión enfrenta problemas similares

Los proyectos de transmisión enfrentan muchos de los mismos obstáculos de las plantas de generación.

Entre ellos aparecen licenciamiento ambiental, adquisición de terrenos, consultas con comunidades y oposición local a determinadas obras.

Los retrasos pueden impedir que nueva energía renovable llegue al mercado incluso después de que los proyectos estén terminados.

Esta situación convierte a las redes en uno de los principales componentes de la seguridad energética de largo plazo.

AES reconoce que existe riesgo en el sistema

Frente a las preguntas sobre un posible apagón, Echavarría reconoció que Colombia enfrenta un nivel de riesgo que debe ser administrado.

Para reducirlo, todas las tecnologías deberán cumplir su función: las hidroeléctricas deben mantener suficiente disponibilidad, las térmicas necesitan combustible y las renovables deben aportar toda la producción posible.

El sistema también requiere que la infraestructura de transmisión se mantenga disponible y que exista suficiente coordinación entre los agentes.

La advertencia no significa que un apagón sea inevitable, sino que el margen requiere decisiones preventivas.

AES pide comenzar a ahorrar energía desde ahora

Echavarría hizo un llamado directo a hogares y empresas para reducir consumos innecesarios antes de llegar a los meses más críticos de El Niño.

El ejecutivo señaló que muchas personas todavía no perciben plenamente el fenómeno debido a las condiciones actuales de lluvia, pero esperar hasta enero o febrero podría reducir el margen disponible.

Para AES, comenzar a ahorrar desde ahora permite preservar recursos y disminuir la presión sobre el sistema.

La eficiencia energética se convierte así en una herramienta adicional junto con la entrada de nuevas plantas y el respaldo térmico.

Gas es fundamental para las térmicas

Otro de los principales riesgos señalados por AES está relacionado con la disponibilidad de gas natural.

Durante los periodos de baja hidrología, las plantas térmicas aumentan su producción y necesitan mayor disponibilidad de combustible.

Si el gas resulta insuficiente, el sistema puede verse obligado a recurrir a combustibles líquidos, normalmente más costosos.

Por eso, garantizar suministro, contratos y logística de combustibles es una parte esencial de la preparación para El Niño.

Capacidad de regasificación sigue ajustada

AES considera que la capacidad actual de regasificación ayuda a atender parte de las necesidades del mercado, pero sigue siendo ajustada frente a un escenario de alta demanda térmica.

La regasificación permite recibir gas natural licuado importado y convertirlo nuevamente a estado gaseoso para utilizarlo en plantas y otros consumidores.

Si nuevos proyectos no entran en los tiempos previstos, Colombia podría necesitar aumentar el uso de combustibles alternativos para mantener la generación disponible.

Mayor generación térmica puede elevar tarifas

El uso intensivo de térmicas también puede generar impactos económicos para los usuarios.

En general, estas plantas tienen costos variables superiores a los de una gran parte de la generación hidráulica, especialmente cuando deben utilizar gas importado o combustibles líquidos.

Una mayor participación térmica puede elevar el costo de la energía en el mercado mayorista y presionar posteriormente el componente de generación de las tarifas.

Comercializadoras contratadas tienen mayor protección

Echavarría señaló que las empresas distribuidoras y comercializadoras que aseguraron contratos de largo plazo cuentan con mayor protección frente a la volatilidad del mercado.

Aquellas compañías con una alta proporción de compras expuestas al precio de bolsa enfrentan mayor sensibilidad cuando los costos aumentan.

Esta diferencia puede explicar por qué el impacto tarifario no será necesariamente igual para todos los usuarios y regiones del país.

Caribe podría sentir una mayor presión

El presidente de AES reconoció que este escenario puede sentirse especialmente en la Costa Caribe.

La región enfrenta retos adicionales relacionados con comercialización, exposición a bolsa, pérdidas, liquidez y costos de prestación.

Una mayor generación térmica combinada con problemas financieros puede aumentar la sensibilidad de las tarifas en determinados mercados.

Chivor recibe nuevas inversiones

La estrategia de AES no se limita a desarrollar nuevos proyectos.

La compañía continúa invirtiendo en su principal activo actual: la Central Hidroeléctrica de Chivor, ubicada en Boyacá.

AES ya ejecutó una primera inversión de aproximadamente US$120 millones para modernizar y extender la vida útil de la central.

La empresa afirma que su objetivo es mantener la instalación preparada para operar durante varias décadas más.

Segunda fase contempla cerca de US$110 millones

Echavarría señaló que AES trabaja ahora en una segunda inversión cercana a US$110 millones.

El objetivo es continuar modernizando equipos e infraestructura y garantizar altos niveles de confiabilidad en uno de los activos hidroeléctricos más importantes del país.

Chivor cuenta con aproximadamente 1.000 MW de capacidad instalada y desempeña un papel relevante dentro del Sistema Interconectado Nacional.

AES también prepara un proyecto solar de 120 MW

La compañía también trabaja en una iniciativa solar de aproximadamente 120 MW en el departamento del Tolima.

El proyecto avanza a un ritmo más lento que los primeros desarrollos de La Guajira, pero continúa haciendo parte de la cartera de crecimiento de AES.

La incorporación de solar permitiría complementar el portafolio hidroeléctrico y eólico de la empresa con una tercera fuente renovable.

AES busca un portafolio más diversificado

La estrategia general apunta a combinar diferentes tecnologías.

La generación hidráulica aporta energía firme y flexibilidad; la eólica puede aprovechar los fuertes vientos de La Guajira; y la solar permite producir durante las horas de mayor radiación.

Un portafolio diversificado reduce la dependencia de una sola condición climática y permite responder mejor a diferentes perfiles de demanda.

La Guajira puede aportar una escala significativa

AES lleva varios años desarrollando proyectos en La Guajira y considera que el departamento tiene capacidad para transformar la oferta eléctrica colombiana.

La empresa adquirió en 2019 el desarrollo de un portafolio eólico de gran escala en la región y ha mantenido su interés pese a los retrasos que han afectado al mercado.

La apuesta actual de más de 1.000 MW muestra que la compañía continúa considerando el territorio como una pieza importante de su estrategia de crecimiento.

Confianza de inversionistas será determinante

Los nuevos proyectos eléctricos requieren grandes cantidades de capital.

Para conseguir financiación, los inversionistas y bancos necesitan suficiente certeza sobre reglas regulatorias, cronogramas, contratos, licencias y acceso a las redes.

Echavarría señaló que el compromiso con reglas de largo plazo será fundamental para recuperar la confianza y atraer nuevamente a empresas que han reducido su exposición en algunos proyectos.

Generación y transmisión deben crecer al mismo ritmo

El mensaje central de AES es que Colombia no puede concentrarse únicamente en aumentar la producción de electricidad.

Si se desarrollan nuevos parques eólicos o solares pero no existen líneas suficientes para evacuar la energía, el beneficio para el sistema será limitado.

Por esta razón, el país debe coordinar la expansión de generación con nuevas subestaciones, líneas y conexiones.

Este reto será especialmente importante en La Guajira, donde se concentra una gran cantidad de proyectos renovables alejados de los principales centros de consumo.

El sistema necesita todas las tecnologías

AES insiste en que la transición energética no debe enfrentar unas tecnologías contra otras.

Durante un periodo crítico, Colombia necesita la producción hidráulica disponible, el respaldo térmico, energía solar, proyectos eólicos y suficiente disponibilidad de combustibles.

La diversidad tecnológica permite reducir riesgos y mejorar la respuesta frente a sequías, mantenimientos, aumento de demanda o retrasos de infraestructura.

El ahorro forma parte de la estrategia

Además de invertir en nueva infraestructura, el comportamiento de los usuarios será relevante durante El Niño.

Reducir consumos innecesarios ayuda a disminuir el despacho requerido, conservar agua en los embalses y reducir la necesidad de utilizar combustibles más costosos.

Para Echavarría, comenzar a ahorrar antes del momento más fuerte del fenómeno amplía las posibilidades de superar la temporada sin restricciones.

Riesgo actual debe convertirse en inversión de largo plazo

La principal conclusión de AES es que la coyuntura no debe resolverse únicamente con medidas de emergencia.

Colombia necesita transformar las alertas actuales en una estrategia de expansión que permita enfrentar futuros fenómenos climáticos con mayor margen de generación y transmisión.

Los proyectos que comiencen a desarrollarse hoy serán los que aporten energía dentro de cinco, diez o más años.

Por eso, estabilidad regulatoria, financiación, trabajo comunitario y velocidad de ejecución serán determinantes para la seguridad energética futura.

AES Colombia advierte que el país enfrenta riesgos energéticos que requieren acelerar las inversiones en generación y transmisión. La compañía espera comenzar en el primer semestre de 2027 la construcción de un parque eólico de 259 MW en La Guajira, con una inversión aproximada de US$500 millones, mientras desarrolla una cartera regional superior a 1.000 MW. Además, continúa modernizando la Central Hidroeléctrica de Chivor, donde ya realizó inversiones superiores a US$120 millones y prepara una segunda fase cercana a US$110 millones. AES también desarrolla un proyecto solar de aproximadamente 120 MW en Tolima y pide garantizar gas, combustibles, transmisión y ahorro de energía para reducir los riesgos asociados a El Niño.

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