Foto tomada de: Valora Analitik / Ministerio de Minas y Energía
Colombia dejó de exportar energía a Ecuador tras activarse el riesgo de desabastecimiento
Sector: Energía / Interconexiones, seguridad energética y mercado eléctrico
Colombia no registra exportaciones comerciales de electricidad hacia Ecuador desde la activación del periodo de riesgo de desabastecimiento el 7 de septiembre de 2026, según información de XM. Entre enero de 2025 y agosto de 2026, las ventas de energía al vecino país superaron los $530.600 millones, pero las nuevas reglas priorizan la atención de la demanda colombiana durante el Fenómeno de El Niño.
Bogotá D.C., octubre de 2026. Las exportaciones comerciales de electricidad desde Colombia hacia Ecuador se encuentran prácticamente detenidas después de que la Comisión de Regulación de Energía y Gas activara el periodo de riesgo de desabastecimiento para proteger la confiabilidad del Sistema Interconectado Nacional.
De acuerdo con información suministrada por XM, operador del sistema eléctrico colombiano, desde el 7 de septiembre de 2026 no se han realizado exportaciones comerciales de energía hacia Ecuador bajo las transacciones internacionales habituales.
La restricción coincide con la entrada de medidas temporales adoptadas por la CREG para enfrentar el Fenómeno de El Niño 2026-2027, proteger los embalses y garantizar primero el abastecimiento de la demanda nacional.
Esto supone un cambio frente a los meses anteriores, cuando Colombia había retomado y ampliado sus intercambios con Ecuador en momentos en que el vecino país enfrentaba dificultades de generación.
Riesgo de desabastecimiento fue activado el 7 de septiembre
La CREG activó formalmente el mecanismo para el sostenimiento de la confiabilidad mediante la Circular 343 de 2026.
La Comisión determinó que las reglas especiales comenzarían a aplicarse para la operación correspondiente al 7 de septiembre de 2026.
La decisión se tomó después de que XM, en su función de Centro Nacional de Despacho, identificara una condición de alerta mediante los indicadores establecidos para niveles de embalses, generación térmica y situación del sistema.
Desde ese momento, las reglas ordinarias de operación fueron complementadas por medidas diseñadas específicamente para conservar recursos y reducir el riesgo de insuficiencia energética.
Colombia debe atender primero su propia demanda
La Resolución CREG 101 127 de 2026 establece condiciones especiales para realizar exportaciones mientras permanezca activo el periodo de riesgo.
La primera condición es que la demanda doméstica colombiana debe estar completamente atendida antes de destinar energía hacia otro país.
Esto significa que una exportación no puede comprometer la electricidad necesaria para atender hogares, industrias, empresas y demás consumidores nacionales.
La regulación prioriza expresamente la confiabilidad del mercado colombiano antes de habilitar intercambios internacionales.
Exportaciones quedan limitadas a recursos específicos
Durante este periodo, Colombia tampoco puede utilizar cualquier planta disponible para exportar electricidad.
La regulación establece que únicamente pueden destinarse a exportaciones determinados recursos que no sean necesarios para atender la demanda nacional.
Entre ellos se encuentran plantas solares, eólicas e hidráulicas en condición de vertimiento cuando la energía no pueda aprovecharse dentro del país.
También pueden utilizarse plantas térmicas operando con combustibles líquidos, bajo las condiciones definidas por la regulación.
Exportar no puede afectar la generación térmica mínima
La generación térmica tiene una importancia especial dentro del esquema de confiabilidad.
Durante El Niño, las centrales térmicas permiten reducir el uso de agua almacenada en los embalses y ofrecer generación firme durante periodos secos.
Por esta razón, las exportaciones internacionales tampoco deberían comprometer el cumplimiento de los niveles mínimos de generación térmica establecidos para proteger el sistema colombiano.
En la práctica, estas restricciones reducen considerablemente el volumen de energía disponible para vender al exterior.
XM confirma que no ha habido exportaciones desde la activación
Según la información entregada por XM a Valora Analitik, desde que comenzó el periodo de riesgo de desabastecimiento no se han registrado exportaciones comerciales de electricidad hacia Ecuador.
La situación responde a la aplicación del nuevo esquema regulatorio y a la necesidad de conservar el mayor margen posible para atender el mercado colombiano.
La suspensión no implica que la interconexión física entre ambos países haya dejado de funcionar.
La infraestructura continúa conectada y pueden existir determinados flujos técnicos asociados con la operación de ambos sistemas.
Flujos inadvertidos no equivalen a exportaciones comerciales
XM hizo una precisión importante sobre la operación de la interconexión.
Debido a que los sistemas eléctricos de Colombia y Ecuador permanecen físicamente conectados, pueden producirse flujos inadvertidos de electricidad.
Estos movimientos son propios de la operación técnica de una red interconectada y no significan necesariamente que exista una transacción comercial de exportación.
Por esa razón, es posible observar determinados intercambios físicos aun cuando las ventas programadas hacia Ecuador se encuentren detenidas.
Ventas desde 2025 superaron $530.600 millones
Antes de la activación de las restricciones, las exportaciones a Ecuador generaron un flujo económico significativo.
De acuerdo con las cifras de XM divulgadas por Valora Analitik, entre enero de 2025 y agosto de 2026 el valor de las ventas de electricidad desde Colombia hacia Ecuador superó los $530.600 millones.
Es importante precisar que este valor corresponde al monto de las transacciones o ventas de electricidad y no necesariamente a una utilidad neta obtenida por Colombia o por los agentes exportadores.
Para determinar una ganancia neta sería necesario descontar costos de generación, transporte y demás componentes asociados a las transacciones.
Enero de 2025 concentró las mayores ventas
Uno de los meses más importantes fue enero de 2025, cuando el valor de las exportaciones llegó a aproximadamente $187.312 millones.
En febrero del mismo año se registraron cerca de $56.041 millones, mientras que diciembre cerró con aproximadamente $67.500 millones.
Estos montos muestran que los intercambios pueden variar sustancialmente dependiendo de las necesidades energéticas de Ecuador y de la disponibilidad del sistema colombiano.
Agosto de 2026 registró $132.544 millones
Otro de los meses de mayor actividad fue agosto de 2026.
Según las cifras divulgadas, las exportaciones alcanzaron un valor aproximado de $132.544 millones.
Apenas unas semanas después, la activación del periodo de riesgo de desabastecimiento modificó completamente las condiciones para continuar con estas ventas.
El contraste muestra la velocidad con la que puede cambiar el mercado cuando la confiabilidad doméstica entra en una fase de mayor riesgo.
Los valores mensuales muestran alta volatilidad
Los intercambios con Ecuador no mantuvieron un nivel constante durante todo el periodo.
Hubo meses con transacciones superiores a los $100.000 millones y otros en los que el valor apenas alcanzó algunos cientos de millones de pesos.
Esta variación depende de factores como disponibilidad de generación, precios, hidrología, demanda ecuatoriana y condiciones operativas de las interconexiones.
Las transacciones internacionales de electricidad son, por tanto, altamente sensibles a las circunstancias de ambos mercados.
Ecuador recurrió a Colombia para cubrir necesidades de energía
Ecuador ha utilizado históricamente la interconexión con Colombia como una fuente adicional de electricidad durante periodos de menor disponibilidad de generación propia.
Cuando sus embalses o centrales no pueden atender completamente la demanda, las importaciones colombianas pueden ofrecer una alternativa para complementar el suministro.
Sin embargo, esa posibilidad depende directamente de que Colombia disponga de excedentes suficientes y no tenga comprometida su propia confiabilidad.
Las condiciones cambiaron con El Niño
El Fenómeno de El Niño ha modificado las prioridades del sistema eléctrico colombiano.
Las menores lluvias reducen los aportes hacia los embalses, mientras las altas temperaturas aumentan el consumo de electricidad en varias regiones.
Esto genera una presión simultánea sobre oferta y demanda: el país necesita más energía al mismo tiempo que debe conservar una parte mayor de sus reservas hídricas.
En este contexto, las exportaciones dejan de ser una prioridad frente al abastecimiento nacional.
Generación térmica gana protagonismo
Una de las herramientas para preservar los embalses es aumentar la generación de las plantas térmicas.
Estas instalaciones utilizan principalmente gas, carbón y combustibles líquidos para producir electricidad.
Su utilización permite reducir temporalmente la presión sobre las centrales hidroeléctricas, aunque implica costos más altos de combustible.
El esquema de riesgo de desabastecimiento incluye precisamente una meta mínima de generación térmica con el objetivo de proteger la confiabilidad.
Nuevos proyectos de generación siguen retrasados
Las restricciones a las exportaciones también aparecen en un escenario de retrasos en nueva capacidad.
Para 2026 Colombia esperaba la entrada de aproximadamente 4.475 MW de generación.
Sin embargo, con corte al 17 de septiembre, solo habían ingresado aproximadamente 1.027,1 MW, cerca del 23% de la capacidad inicialmente esperada.
Esta diferencia reduce el margen disponible para atender una demanda que continúa creciendo.
Transmisión también presenta retrasos
El sistema no enfrenta únicamente retrasos en generación.
XM también ha advertido sobre proyectos del Sistema de Transmisión Nacional que no han entrado en las fechas previstas.
Una infraestructura limitada reduce la capacidad para transportar electricidad desde las zonas de generación hacia los principales centros de consumo.
Esto puede disminuir todavía más el margen para destinar energía hacia mercados internacionales.
Demanda eléctrica colombiana continúa creciendo
Otro componente de la estrechez es el aumento del consumo.
Durante agosto de 2026, la demanda eléctrica nacional creció 6,75% frente al mismo periodo del año anterior.
Las altas temperaturas asociadas con El Niño han incrementado el uso de aires acondicionados, ventiladores y sistemas de refrigeración.
Una mayor demanda doméstica significa que queda menos capacidad disponible para intercambios internacionales.
XM ha advertido sobre menores márgenes de confiabilidad
Los análisis del operador han identificado diferentes factores que presionan al sistema.
Entre ellos están el crecimiento sostenido del consumo, retrasos en proyectos de generación y transmisión, limitaciones de infraestructura y menor flexibilidad de algunos recursos de generación.
El sistema también tiene una alta sensibilidad frente a la hidrología, lo que aumenta su exposición durante episodios prolongados de sequía.
Estas condiciones han llevado a adoptar medidas preventivas antes de que se presente una situación de racionamiento.
Riesgo de desabastecimiento no significa racionamiento
La activación del mecanismo de la CREG no significa que Colombia se encuentre actualmente bajo un racionamiento eléctrico general.
El esquema fue diseñado precisamente para adoptar medidas preventivas antes de alcanzar una situación de mayor gravedad.
Entre ellas están preservar agua, garantizar un mínimo de generación térmica y limitar las exportaciones de electricidad.
La propia regulación establece un tratamiento distinto para el caso en que exista formalmente un racionamiento programado.
Exportaciones no están prohibidas de manera absoluta
Aunque las ventas comerciales se han detenido desde el 7 de septiembre, la regulación no establece una prohibición absoluta durante todo el periodo.
En determinadas condiciones podría exportarse electricidad si la demanda nacional está completamente cubierta y existen recursos autorizados que no sean necesarios para Colombia.
Esto significa que el mercado conserva una ventana limitada para realizar intercambios en circunstancias específicas.
Sin embargo, la disponibilidad real dependerá de la situación diaria del Sistema Interconectado Nacional.
Expertos esperan menores volúmenes de exportación
Los especialistas consultados por Valora Analitik consideran que es poco probable que las exportaciones regresen rápidamente a los niveles registrados antes de septiembre.
Julio César Vera, presidente de XUA Energy, explicó que durante el periodo de riesgo las ventas quedarían esencialmente limitadas a excedentes o a generación que no sea necesaria para atender el mercado doméstico.
Bajo este escenario, eventuales exportaciones serían probablemente mucho menores que las observadas en algunos meses anteriores.
Amylkar Acosta también ve difícil reanudar los envíos
El exministro de Minas y Energía Amylkar Acosta señaló a la fuente que, después de la activación del mecanismo de la CREG, considera difícil que continúe el despacho de electricidad hacia Ecuador mientras persistan las actuales condiciones.
Esta valoración corresponde a la opinión del exministro y no constituye una prohibición adicional a la establecida por la regulación.
La decisión operativa dependerá diariamente de la disponibilidad de recursos y de las condiciones definidas por la CREG.
Interconexión con Ecuador sigue siendo estratégica
La suspensión temporal de las ventas no reduce la importancia de la infraestructura internacional.
Colombia y Ecuador han demostrado durante años que sus sistemas pueden complementarse y respaldarse mutuamente.
En periodos de excedentes colombianos, Ecuador puede importar electricidad; y en otros escenarios la interconexión puede ofrecer alternativas adicionales para ambos mercados.
Esta experiencia es además uno de los principales referentes para el proceso de integración eléctrica andina.
SINEA busca ampliar la integración regional
Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Chile trabajan dentro del Sistema de Interconexión Eléctrica Andina (SINEA) para avanzar hacia una mayor integración de sus mercados.
La futura interconexión entre Ecuador y Perú permitiría desarrollar un corredor eléctrico que conecte a Colombia con mercados más al sur.
Sin embargo, la actual coyuntura demuestra que la integración regional debe convivir con mecanismos que permitan a cada país proteger su abastecimiento durante situaciones críticas.
Seguridad energética tiene prioridad sobre las ventas externas
La regulación aplicada durante septiembre deja claro el orden de prioridades.
Primero debe garantizarse la demanda nacional y preservar los recursos necesarios para mantener la confiabilidad del sistema colombiano.
Solo después pueden evaluarse exportaciones con recursos que no sean necesarios para atender el mercado interno.
El objetivo es evitar que ingresos obtenidos por ventas internacionales comprometan las reservas necesarias para enfrentar la temporada seca.
Los próximos meses dependerán de la hidrología
La duración de las restricciones dependerá en buena medida de la evolución de los embalses, la generación térmica y la demanda.
Si mejoran las condiciones hídricas y aumenta el margen disponible, las posibilidades de intercambio podrían ampliarse nuevamente.
Si El Niño continúa reduciendo los aportes de agua, la prioridad seguirá concentrada en el abastecimiento doméstico.
La CREG mantendrá activo el periodo de riesgo hasta que se cumpla alguna de las condiciones regulatorias previstas para su terminación.
Colombia dejó de registrar exportaciones comerciales de electricidad hacia Ecuador desde el 7 de septiembre de 2026, fecha en la que comenzó a aplicarse el mecanismo de riesgo de desabastecimiento de la CREG. Las nuevas reglas obligan a atender primero la demanda nacional y permiten exportar únicamente determinados recursos que no sean necesarios dentro del país. Entre enero de 2025 y agosto de 2026, el valor de las ventas eléctricas hacia Ecuador superó los $530.600 millones. Sin embargo, el aumento de la demanda, los retrasos de proyectos, El Niño y la necesidad de conservar embalses reducen actualmente el margen para mantener esos intercambios.















