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Líderes de Enel Colombia, Grupo Energía Bogotá y Erco Energía analizan los riesgos de El Niño para el sistema eléctrico colombiano

Foto tomada de: La República

El Niño pone a prueba al sistema eléctrico: líderes del sector piden inversión y seguridad jurídica

Sector: Energía / Seguridad energética, generación e infraestructura

Los líderes de Enel Colombia, Grupo Energía Bogotá (GEB) y Erco Energía consideran que Colombia todavía cuenta con herramientas para enfrentar el Fenómeno de El Niño 2026-2027, pero advierten que el margen del sistema se ha reducido por el crecimiento de la demanda, los retrasos de proyectos, los costos del gas y la presión sobre los embalses. Para fortalecer el sector en el largo plazo, coinciden en la necesidad de mayor inversión y reglas estables.

Bogotá D.C., octubre de 2026. Colombia todavía tiene capacidad para enfrentar el actual Fenómeno de El Niño sin asumir que un apagón sea inevitable, pero el sistema eléctrico opera con un margen más estrecho y necesita administrar cuidadosamente sus recursos durante los próximos meses.

Esa fue una de las principales conclusiones del foro “Colombia frente al fenómeno de El Niño”, organizado por La República, en el que participaron Bruno Riga, gerente general de Enel Colombia; Juan Ricardo Ortega, presidente del Grupo Energía Bogotá; y Juan Esteban Hincapié, CEO y cofundador de Erco Energía.

Los empresarios coincidieron en que Colombia cuenta con un sistema que ha aprendido a responder a eventos climáticos recurrentes, pero también señalaron que el crecimiento de la demanda, la menor holgura de generación, los problemas de abastecimiento de gas y los retrasos de infraestructura hacen que el actual episodio sea especialmente exigente.

“El Niño no nos toma por sorpresa”

Para Bruno Riga, Colombia parte con una ventaja: El Niño no es un fenómeno desconocido para el sector eléctrico y existe experiencia acumulada para enfrentar temporadas secas.

El directivo considera que el país todavía está en condiciones de superar el episodio actual, siempre que se mantenga una administración cuidadosa de los recursos disponibles y una coordinación adecuada entre generación hidráulica, térmica y otras fuentes.

Sin embargo, esa posición no significa que los riesgos hayan desaparecido. Los embalses continúan siendo una de las principales variables de seguimiento y las lluvias registradas durante octubre no necesariamente se traducen inmediatamente en mayores reservas útiles para generación.

El agua debe recorrer ríos y cuencas antes de alcanzar los embalses, por lo que episodios puntuales de lluvia no son suficientes para modificar rápidamente la condición energética del sistema.

El Niño ya fue declarado oficialmente

El Ideam declaró oficialmente el Fenómeno de El Niño el 8 de octubre de 2026, después de cumplirse los criterios técnicos establecidos para confirmar su presencia.

La actualización oficial mantiene una probabilidad de 83% de que el evento conserve una intensidad entre fuerte y muy fuerte hasta el primer trimestre de 2027.

Además, el instituto ha señalado que El Niño podría extender sus efectos hasta finales del primer semestre del próximo año.

Esto significa que el reto para el sistema eléctrico no terminará necesariamente con los meses tradicionalmente más secos de comienzos de 2027.

Las lluvias de octubre y noviembre no eliminan el riesgo

Colombia atraviesa actualmente la segunda temporada de mayores lluvias del año, especialmente en regiones Andina y Caribe.

El Ideam ha insistido en que la presencia de El Niño no significa ausencia total de precipitaciones.

Octubre y noviembre continúan siendo meses lluviosos por razones estacionales, aunque en buena parte del territorio se esperan acumulados inferiores a los normales.

Por esta razón, las lluvias actuales deben interpretarse como una oportunidad para conservar agua y recuperar parcialmente reservas antes de la etapa más seca.

Erco advierte que el margen de operación es reducido

Juan Esteban Hincapié, de Erco Energía, compartió la visión de que el sistema colombiano es robusto, pero fue más enfático frente al margen disponible.

El empresario señaló que la demanda eléctrica ha crecido por encima de las previsiones, reduciendo la cantidad de energía disponible como reserva ante una contingencia.

Esta situación aumenta la sensibilidad del sistema frente a fallas, mantenimientos o una caída adicional de los aportes hídricos.

El problema no implica que Colombia se encuentre actualmente en racionamiento, sino que dispone de menos capacidad excedente para responder cuando ocurre un evento inesperado.

La demanda viene creciendo con fuerza

Las cifras oficiales de XM respaldan la preocupación sobre el crecimiento del consumo.

En julio de 2026, la demanda eléctrica aumentó 6,49% frente al mismo mes de 2025 y alcanzó un récord diario de 262,67 GWh-día.

El mercado regulado, compuesto principalmente por hogares y pequeños negocios, creció incluso más rápido durante ese mes.

Cuando la demanda aumenta a un ritmo superior al previsto mientras varios proyectos de generación se retrasan, los márgenes de confiabilidad se reducen.

Térmicas deben continuar generando para conservar agua

Bruno Riga insistió en que las plantas térmicas tienen que mantener un nivel importante de generación durante El Niño.

El objetivo es reducir el uso acelerado de los embalses y conservar reservas suficientes para los meses posteriores.

Las plantas térmicas utilizan principalmente gas, carbón y combustibles líquidos y funcionan como respaldo cuando la disponibilidad hidroeléctrica disminuye.

Aunque esta generación puede tener un costo superior, permite administrar el agua y evitar que las reservas se reduzcan demasiado rápido.

Recuperar los embalses será otro desafío

El final de la etapa más intensa de El Niño no implica que el sistema pueda inmediatamente regresar a condiciones normales.

Después de una temporada de alta utilización será necesario recuperar los niveles de los embalses para garantizar suficiente capacidad durante la segunda mitad de 2027.

Esto obliga a mirar el fenómeno con una perspectiva más larga que los meses de marzo o abril.

La gestión actual del agua puede determinar no solo la confiabilidad durante el verano, sino también la posición energética con la que Colombia llegue al segundo semestre.

El Niño también puede presionar las tarifas

Para Riga, el riesgo climático no debe analizarse únicamente en términos de disponibilidad física de energía.

Una mayor participación térmica puede elevar los costos de generación debido a la necesidad de utilizar combustibles.

El impacto final sobre los usuarios dependerá de factores como contratación, exposición al mercado de bolsa y composición de las tarifas.

Sin embargo, un escenario prolongado de generación térmica puede ejercer presión sobre los precios de la electricidad.

Gas se convierte en una pieza crítica

Juan Ricardo Ortega, presidente del GEB, concentró buena parte de sus advertencias en la disponibilidad de gas natural.

El combustible es fundamental para varias plantas térmicas y adquiere todavía más importancia durante los periodos en los que disminuye la generación hidroeléctrica.

Ortega cuestionó que el país no hubiera contratado con suficiente anticipación capacidad adicional de regasificación y señaló que esto obliga a enfrentar el mercado bajo condiciones más costosas.

Esta afirmación corresponde a la evaluación del presidente del GEB dentro del foro y forma parte del debate sobre las decisiones de abastecimiento adoptadas durante años anteriores.

GEB pide ampliar las opciones para que el gas llegue al mercado

Ortega planteó además la necesidad de adoptar medidas que permitan aumentar rápidamente la disponibilidad del combustible.

Su preocupación se centra en evitar que restricciones contractuales, logísticas o económicas limiten el gas requerido por generación térmica durante una etapa crítica.

La discusión cobra relevancia porque el sistema necesita simultáneamente preservar embalses y disponer de combustibles suficientes para mantener operativas las térmicas.

Air-e también aparece como factor de presión

El presidente del GEB se refirió igualmente a las obligaciones financieras relacionadas con Air-e y su efecto sobre generadores térmicos.

La falta de liquidez dentro de la cadena eléctrica puede afectar a plantas que necesitan recursos para adquirir anticipadamente gas, carbón o combustibles líquidos.

Este problema ha llevado al Gobierno a implementar durante 2026 medidas extraordinarias destinadas a recuperar liquidez y evitar que una dificultad financiera se convierta en un problema físico de generación.

Retrasos de proyectos reducen el margen del sistema

Para los participantes del foro, uno de los problemas estructurales es la diferencia entre la capacidad que Colombia proyecta incorporar y la que finalmente entra en operación.

Riga recordó que durante 2025 se esperaba la entrada de aproximadamente 3.500 MW y afirmó que solo una fracción reducida se materializó en los plazos esperados.

Este dato fue expuesto por el directivo en el foro y debe entenderse dentro de su evaluación sobre la ejecución de proyectos.

El problema persiste durante 2026, cuando la entrada efectiva de nueva capacidad también se ha mantenido por debajo de las expectativas iniciales.

Tener proyectos anunciados no equivale a tener energía disponible

Una planta puede aparecer en los planes de expansión y, aun así, tardar años en entrar a operar.

Licenciamiento, consultas, permisos, financiación, construcción y conexiones pueden retrasar los cronogramas.

Para el sistema eléctrico, la capacidad realmente importante es aquella que está terminada, conectada y disponible para producir.

La diferencia entre planificación y ejecución es precisamente uno de los elementos que los empresarios consideran necesario corregir.

Seguridad jurídica aparece como condición para invertir

Enel, GEB y Erco coincidieron en que Colombia necesita atraer más capital hacia generación, redes y nuevas tecnologías.

Para conseguirlo, señalaron como condición fundamental contar con reglas estables y previsibles durante horizontes de largo plazo.

Los proyectos energéticos requieren inversiones elevadas y pueden tardar varios años en recuperar el capital.

Un inversionista necesita conocer con suficiente certeza las reglas regulatorias, ambientales, comerciales y de remuneración que tendrá que enfrentar durante ese periodo.

Enel pide que la energía sea una política de Estado

Riga sostuvo que la política energética necesita una visión de largo plazo que trascienda los ciclos de gobierno.

La razón es que una línea de transmisión, una central de generación o un sistema de almacenamiento pueden requerir plazos superiores a un periodo presidencial desde su planeación hasta su puesta en operación.

Desde la perspectiva empresarial, una política más estable puede ayudar a movilizar capital y reducir la percepción de riesgo de los proyectos.

GEB propone reabrir el debate sobre hidroeléctricas y carbón

Ortega planteó una posición más amplia frente a la composición futura de la matriz.

El presidente del GEB considera que Colombia debería volver a discutir el papel de las centrales hidroeléctricas y el carbón dentro de la seguridad energética.

Su planteamiento parte de que la matriz debe aprovechar los recursos disponibles en el país y mantener suficiente firmeza para responder en escenarios críticos.

Se trata de la posición del directivo dentro del debate y no de una decisión oficial sobre la expansión futura de estas tecnologías.

Erco defiende solar acompañada de almacenamiento

Hincapié puso el énfasis en la complementariedad entre tecnologías.

En su visión, la solar con baterías puede trabajar conjuntamente con centrales hidroeléctricas y térmicas en lugar de entenderse como una tecnología que necesariamente las reemplaza.

Durante las horas de mayor radiación, la energía puede utilizarse directamente o almacenarse para entregarla posteriormente en momentos de mayor demanda.

Este tipo de combinación permite agregar flexibilidad y reducir parte de la presión sobre otras fuentes.

La demanda puede convertirse en una herramienta del sistema

El CEO de Erco también planteó que los consumidores industriales podrían participar más activamente en la gestión de la confiabilidad.

Algunas industrias pueden ajustar temporalmente su consumo o trasladar determinados procesos hacia horas con menor presión sobre la red.

Para que eso ocurra, se necesitan incentivos que reconozcan económicamente la flexibilidad que la demanda ofrece al sistema.

Este enfoque puede reducir la necesidad de utilizar generación adicional durante algunos picos de consumo.

Industria advierte por mayores costos energéticos

Silvana Habib Daza, directora ejecutiva de Asoenergía, señaló durante el foro que para algunas operaciones industriales la energía puede representar una proporción muy elevada de sus costos.

Según la dirigente, el aumento de precios puede obligar a determinadas compañías a aplazar inversiones y reducir competitividad.

También advirtió que los mecanismos implementados para preservar embalses y aumentar generación térmica pueden trasladar mayores costos hacia la demanda.

Estas afirmaciones representan la evaluación de Asoenergía sobre el impacto del fenómeno en sus usuarios asociados.

Octubre y noviembre deben aprovecharse para ahorrar

Diana Carolina Rueda, del Ideam, señaló que las lluvias actuales no deberían reducir la atención sobre los riesgos de los próximos meses.

El periodo de octubre y noviembre puede aprovecharse para conservar agua antes de que El Niño coincida con la temporada tradicionalmente más seca.

El Ideam confirmó oficialmente que el fenómeno se encuentra entre una intensidad fuerte y muy fuerte y prevé que mantenga esa condición durante los primeros meses de 2027.

Las precipitaciones actuales, por tanto, forman parte del ciclo estacional y no significan que El Niño haya terminado.

Diciembre concentra mayores preocupaciones

En el foro, Rueda advirtió que diciembre podría combinar una fase intensa del fenómeno con el inicio de una época de menores precipitaciones.

Este escenario puede aumentar la presión sobre caudales, disponibilidad de agua, agricultura y riesgo de incendios forestales.

El seguimiento oficial más reciente del Ideam señala una probabilidad de 83% de mantener una intensidad fuerte a muy fuerte hasta el primer trimestre de 2027.

Por eso, los próximos meses continúan siendo considerados una etapa crítica de preparación.

El agro también enfrenta riesgos

El foro amplió el análisis más allá del sistema eléctrico.

Jorge Enrique Bedoya, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), advirtió sobre los riesgos para cultivos de ciclo corto como arroz, papa y tomate.

Una afectación importante de las cosechas puede reducir los ingresos de los productores y dificultar la financiación de las siguientes siembras.

Además, una menor oferta agrícola puede trasladarse posteriormente a la inflación de alimentos.

Sector agropecuario pide instrumentos financieros

Bedoya planteó alternativas como reperfilar obligaciones financieras de productores afectados, subsidiar tasas para pequeños agricultores y aumentar la utilización de seguros climáticos.

El dirigente señaló que la cobertura asegurada continúa siendo limitada frente al área productiva total del país.

Desde BBVA, Álvaro Puyo también destacó que un mayor nivel de aseguramiento podría facilitar a la banca asumir riesgo adicional con pequeños y medianos productores.

Café tiene una exposición diferente

Álvaro Gaitán, gerente técnico de la Federación Nacional de Cafeteros, explicó que los efectos de El Niño sobre el café pueden diferir de los observados en otros cultivos.

Condiciones de mayor luminosidad pueden favorecer determinadas etapas del cultivo, aunque eventos extremos continúan representando riesgos.

Gaitán destacó además la necesidad de convertir la información climática general en recomendaciones mucho más específicas para los productores en cada territorio.

El reto es saber qué tan intenso y prolongado será

El consenso del foro no fue que Colombia esté condenada a enfrentar un apagón.

La preocupación está en la combinación de duración e intensidad del fenómeno con las condiciones existentes del sistema.

Una temporada corta y con mejores aportes hídricos puede ser administrada con mayor facilidad que un evento prolongado acompañado por alta demanda, gas costoso y retrasos de proyectos.

Por eso, el escenario continuará dependiendo de la evolución de múltiples variables durante los próximos meses.

No existe hoy una decisión de racionamiento nacional

Las advertencias sobre apagones realizadas en el foro corresponden a riesgos y escenarios discutidos por representantes del sector.

No implican que exista actualmente una decisión oficial de implementar un racionamiento generalizado de electricidad en Colombia.

Precisamente, las medidas de ahorro, preservación de embalses, generación térmica y fortalecimiento del abastecimiento buscan reducir la probabilidad de llegar a ese escenario.

Colombia todavía puede responder, pero necesita más margen

El mensaje conjunto de los empresarios combina confianza y cautela.

Colombia cuenta con generación hidráulica, térmica y renovable, experiencia operativa y herramientas para administrar situaciones de sequía.

Sin embargo, el sistema necesita recuperar margen mediante nueva generación, transmisión, almacenamiento, gas suficiente y una participación más flexible de la demanda.

La solución no depende de una única tecnología, sino de que todos los componentes estén disponibles de manera coordinada.

Inversión será la discusión posterior a El Niño

Superar la coyuntura climática no resolverá por sí solo los problemas estructurales.

El crecimiento de la demanda continuará y Colombia necesitará construir infraestructura para atenderla durante la próxima década.

Generación, líneas de transmisión, almacenamiento, gas y modernización de redes requerirán capital privado y público.

Por eso, los participantes del foro consideran que la seguridad jurídica y regulatoria será determinante para convertir el capital disponible en proyectos operativos.

Los líderes de Enel Colombia, Grupo Energía Bogotá y Erco Energía consideran que el sistema eléctrico colombiano todavía puede enfrentar el Fenómeno de El Niño 2026-2027, aunque advierten que opera con un margen reducido. La demanda está creciendo con fuerza, los embalses requieren una administración cuidadosa y las térmicas necesitan continuar generando para preservar agua. El gas, los retrasos de infraestructura y la liquidez del mercado aparecen entre los principales desafíos. En el largo plazo, los empresarios coinciden en la necesidad de seguridad jurídica, nueva generación, transmisión, almacenamiento y mayor capacidad de ejecución para fortalecer la confiabilidad y competitividad energética del país.

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