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Gobierno prepara nueva subasta para cubrir déficit de energía firme y reforzar el sistema ante El Niño
Sector: Energía / Generación, confiabilidad y seguridad energética
El Gobierno Nacional avanza con la CREG en la preparación de nuevos mecanismos para asignar Obligaciones de Energía Firme (OEF), en momentos en que el sector advierte una brecha cercana al 8% entre las necesidades futuras de energía firme y los recursos disponibles. La estrategia busca incorporar nueva capacidad y fortalecer el respaldo del sistema durante el Fenómeno de El Niño 2026-2027.
Bogotá D.C., 28 de octubre de 2026. Colombia prepara nuevas herramientas para aumentar la cantidad de energía firme disponible y reducir los riesgos de abastecimiento durante los próximos años.
La ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, anunció durante la Cumbre Colombiana del Carbón y Coque que el Gobierno y la Comisión de Regulación de Energía y Gas avanzan en la estructuración de un nuevo mecanismo de asignación de energía firme.
La decisión cobra especial relevancia ante el crecimiento de la demanda, el retraso de proyectos de generación y transmisión y la necesidad de contar con suficiente capacidad de respaldo durante fenómenos climáticos que disminuyen la disponibilidad hidroeléctrica.
El objetivo es que Colombia pueda incorporar recursos capaces de entregar electricidad incluso bajo condiciones críticas, cuando la generación hidráulica o algunas fuentes renovables variables no puedan responder plenamente.
Gobierno avanza con la CREG en una nueva subasta
Arboleda señaló que el Ejecutivo espera avanzar próximamente con una circular y con la definición de nuevos procesos para cubrir los faltantes de energía firme.
La ministra explicó que podrían existir distintos mecanismos y que las tecnologías participantes dependerán principalmente del plazo disponible para cubrir las necesidades del sistema.
La discusión no parte de cero. La CREG abrió desde septiembre un proceso formal para recibir comentarios, propuestas y recomendaciones sobre las próximas subastas de Obligaciones de Energía Firme.
Posteriormente, la Comisión informó que no realizaría una nueva subasta de reconfiguración para el periodo 2026-2027, pero confirmó que continúa evaluando nuevos mecanismos de asignación de OEF.
Qué significa energía firme
La energía firme es aquella que un recurso de generación puede comprometer incluso durante condiciones críticas del sistema.
Esto es especialmente importante en Colombia porque una parte considerable de la producción eléctrica depende de los embalses.
Durante una temporada de lluvias normales, las hidroeléctricas pueden atender una porción elevada de la demanda. Sin embargo, durante El Niño los aportes de agua pueden reducirse y el sistema necesita recurrir a otras tecnologías.
Las Obligaciones de Energía Firme permiten contratar anticipadamente capacidad que debe estar disponible cuando el sistema la requiera.
Déficit cercano al 8% eleva las alertas
Durante la Cumbre del Carbón se hizo referencia a una brecha cercana al 8% en energía firme.
Este indicador refleja la preocupación sobre la diferencia entre los recursos que pueden garantizarse bajo escenarios críticos y la demanda que Colombia necesitará atender.
La cifra debe entenderse como una estimación sectorial utilizada en la discusión actual y no como una declaración de que Colombia tenga actualmente un racionamiento eléctrico.
Precisamente, el propósito de los nuevos mecanismos es incorporar recursos antes de que esa brecha pueda convertirse en una restricción física.
CREG ya estudia las próximas Obligaciones de Energía Firme
En septiembre de 2026, la CREG invitó formalmente a agentes del mercado, gremios, desarrolladores, usuarios y demás interesados a presentar recomendaciones sobre los próximos procesos de asignación de OEF.
La Comisión explicó que se encuentra adelantando la planeación, revisión y análisis de las siguientes subastas.
La regulación también ha sido actualizada durante 2026 para ajustar los procedimientos operativos y técnicos aplicables a este tipo de procesos.
Esto demuestra que el anuncio de MinEnergía forma parte de un trabajo regulatorio ya iniciado y no de una subasta definitivamente convocada y adjudicada.
Las tecnologías dependerán del tiempo disponible
Uno de los aspectos centrales será definir qué tipo de proyectos pueden responder dentro del plazo requerido.
Una tecnología que necesita cinco o diez años para entrar en operación no puede solucionar una brecha que se materialice en uno o dos años.
Por ello, el Gobierno plantea evaluar diferentes mecanismos dependiendo de la velocidad con la que cada fuente pueda aportar capacidad firme.
Esto podría abrir espacio para recursos existentes, expansión de plantas, proyectos térmicos, almacenamiento y nuevas fuentes capaces de cumplir los criterios regulatorios que finalmente se establezcan.
El Niño aumenta la importancia del respaldo
El actual Fenómeno de El Niño vuelve más urgente la discusión sobre energía firme.
Una reducción prolongada de las lluvias disminuye los aportes a los embalses y obliga a administrar cuidadosamente las reservas hídricas.
En estas condiciones, las centrales térmicas pueden aumentar su generación para preservar agua y garantizar la atención de la demanda.
La disponibilidad de combustible, la liquidez de los generadores y la confiabilidad de las plantas se convierten entonces en variables críticas.
Gobierno ya había anunciado conversaciones para una nueva subasta
MinEnergía había informado desde agosto que adelantaba conversaciones con la CREG para evaluar una nueva subasta de Obligaciones de Energía Firme.
El Ministerio también viene trabajando con la UPME, los agentes del mercado y los gremios en medidas destinadas a aumentar la disponibilidad de electricidad y gas durante el verano 2026-2027.
La estrategia busca combinar decisiones de corto plazo para enfrentar El Niño con inversiones de mayor horizonte dirigidas a ampliar estructuralmente la oferta.
Carbón vuelve al centro del debate energético
El anuncio fue realizado precisamente durante la Cumbre Colombiana del Carbón y Coque 2026, organizada por Fenalcarbón en Bogotá.
La agenda del encuentro incluye discusiones sobre seguridad energética, competitividad, producción minera y el papel que puede mantener el carbón dentro de una matriz cada vez más diversificada.
Arboleda sostuvo que el carbón continúa teniendo un papel dentro del respaldo del sistema eléctrico colombiano y lo vinculó con los conceptos de seguridad y soberanía energética.
Producción de carbón cayó cerca de 25%
La ministra aseguró que Colombia produce actualmente alrededor de 25% menos carbón frente a los niveles alcanzados en años de mayor producción.
Otros datos presentados durante la Cumbre muestran que la producción pasó de alrededor de 68 millones de toneladas en 2022 a cerca de 51 millones en 2025.
El Gobierno plantea ahora trabajar con productores y empresas para identificar obstáculos que estén limitando la actividad y analizar alternativas que permitan recuperar capacidad productiva.
La estrategia incluye también fortalecer la formalización minera y las condiciones de seguridad para trabajadores y comunidades.
Carbón aporta alrededor de 1.600 MW al sistema
Durante la Cumbre, MinEnergía señaló que la generación basada en carbón representa algo más de 1.600 MW dentro de la matriz colombiana.
Este tipo de plantas adquiere mayor importancia durante periodos de escasez hídrica, cuando el sistema necesita reducir temporalmente el uso de los embalses.
La ministra explicó que, durante condiciones normales, las hidroeléctricas pueden atender una proporción muy elevada del consumo, mientras la generación térmica aumenta considerablemente durante temporadas secas.
Gobierno plantea utilizar múltiples fuentes
La posición presentada por Arboleda es que Colombia no debería enfrentar la discusión energética como una decisión entre carbón y fuentes renovables.
El planteamiento del Gobierno es utilizar diferentes tecnologías dependiendo de la función que puedan cumplir dentro del sistema.
Las renovables pueden aumentar la diversificación y reducir emisiones, mientras las fuentes firmes y el almacenamiento aportan respaldo cuando las condiciones naturales cambian.
El objetivo declarado es construir una matriz capaz de responder al crecimiento de la demanda sin depender excesivamente de una única tecnología.
Transición energética necesitará respaldo
La incorporación de más energía solar y eólica aumenta la necesidad de contar con recursos capaces de responder cuando disminuye su producción.
La energía solar, por ejemplo, tiene alta producción durante determinadas horas del día, pero disminuye rápidamente al final de la tarde.
Para garantizar suministro continuo, el sistema necesita combinar estas fuentes con almacenamiento, hidroeléctricas, generación térmica u otros recursos firmes.
Esta complementariedad será uno de los elementos que deberá considerar cualquier nuevo mecanismo de asignación de energía firme.
Energía nuclear también aparece en la discusión de largo plazo
Durante su intervención, Arboleda mencionó además la energía nuclear como una alternativa que Colombia podría estudiar hacia el futuro.
El país ha comenzado a desarrollar conversaciones técnicas e institucionales sobre esta tecnología, pero no existe actualmente una central nuclear comercial aprobada para generación eléctrica.
Su eventual incorporación requeriría regulación especializada, institucionalidad de seguridad nuclear, estudios técnicos, financiación y plazos considerablemente superiores a los de la actual coyuntura.
Por ello, debe entenderse como una alternativa de largo plazo y no como una respuesta inmediata al déficit de energía firme de 2026-2027.
Regalías del carbón también cayeron
La reducción de la producción carbonífera tiene además efectos sobre los ingresos regionales.
Información divulgada durante la Cumbre ubica las regalías asociadas específicamente al carbón en aproximadamente $7,25 billones en 2022 y cerca de $2,47 billones en 2025.
Esta caída representa una reducción cercana al 66% en tres años.
Los recursos provenientes de regalías pueden financiar proyectos de infraestructura, educación, agua y otras inversiones regionales de acuerdo con las reglas del Sistema General de Regalías.
Producción y regalías están directamente relacionadas
Las regalías mineras se calculan sobre el valor de la producción explotada, por lo que una caída de la actividad puede reducir los recursos generados para el Estado y las regiones.
La Agencia Nacional de Minería mantiene información específica sobre volúmenes de explotación y regalías causadas por mineral.
El Gobierno utiliza este vínculo como parte de sus argumentos para recuperar la actividad productiva del carbón.
MinEnergía quiere escuchar a productores y generadores
Arboleda aseguró que el Ministerio continuará reuniéndose con las empresas para identificar las dificultades que enfrentan al desarrollar proyectos o aumentar producción.
Una de las áreas de interés es la cadena que suministra carbón a las centrales térmicas.
El abastecimiento de combustible debe mantenerse disponible para que estas plantas puedan responder durante las etapas de mayor exigencia del sistema.
Seguridad jurídica será importante para atraer inversión
La ministra también destacó la necesidad de ofrecer condiciones de seguridad física y jurídica para proyectos de largo plazo.
Las inversiones en generación, minería e infraestructura energética requieren horizontes extensos para recuperar el capital comprometido.
Cambios regulatorios frecuentes, problemas de seguridad o retrasos prolongados en permisos pueden aumentar el costo de financiación y reducir el interés de inversionistas.
El Gobierno plantea acompañar iniciativas que cumplan las exigencias técnicas y ambientales aplicables.
Formalización minera completa la estrategia
La recuperación de producción también estará vinculada con la formalización de la actividad.
MinEnergía plantea fortalecer condiciones laborales, seguridad para los trabajadores y cumplimiento de estándares ambientales.
El objetivo es aumentar producción sin separar la reactivación económica de las obligaciones ambientales y sociales.
La subasta todavía está en etapa de definición
Una precisión importante es que el anuncio realizado por la ministra no significa que una nueva subasta ya haya sido convocada o adjudicada.
La CREG continúa analizando los mecanismos de asignación y las recomendaciones del mercado.
Las reglas, fechas, tecnologías habilitadas, periodos de obligación y cantidades de energía que eventualmente serán contratadas deberán quedar definidas mediante los actos regulatorios correspondientes.
Hasta entonces, debe hablarse de una subasta o mecanismo en preparación.
Próximos pasos dependerán de la CREG
La Comisión deberá evaluar la información disponible sobre oferta, demanda y necesidades futuras de energía firme.
También deberá determinar qué mecanismo puede atraer proyectos que estén en capacidad de entrar dentro de los plazos requeridos.
El desafío será evitar que la contratación de capacidad futura llegue demasiado tarde para cubrir los periodos donde el sistema ya identifica posibles faltantes.
Colombia busca cerrar la brecha antes de que se materialice
El anuncio muestra que la política energética de los próximos meses estará enfocada tanto en superar la coyuntura de El Niño como en recuperar margen estructural de confiabilidad.
La nueva energía firme deberá complementarse con proyectos de transmisión, disponibilidad de combustibles y entrada oportuna de nueva generación.
Una subasta por sí sola no resolverá los retrasos de redes ni los problemas de abastecimiento de gas o carbón, pero puede crear señales de largo plazo para incorporar recursos adicionales.
El Gobierno Nacional y la CREG avanzan en la evaluación de nuevos mecanismos para asignar Obligaciones de Energía Firme y cubrir una brecha que durante la discusión sectorial se ha situado cerca del 8%. La ministra María Nohemí Arboleda anunció que las condiciones tecnológicas dependerán de los plazos disponibles para cubrir el faltante. La estrategia ocurre mientras Colombia enfrenta El Niño, retrasos en proyectos y una reducción cercana al 25% de la producción de carbón frente a sus mejores niveles históricos. El Gobierno plantea utilizar una combinación de renovables, hidroeléctricas, térmicas, almacenamiento y otras tecnologías para fortalecer la seguridad energética.















