Foto tomada de: Valora Analitik. Imagen cortesía de la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN).
Cuatro proyectos solares impulsan la financiación y diversificación energética en Colombia
Sector: Energía y Energías Renovables
La Financiera de Desarrollo Nacional (FDN) participa en la financiación de cuatro iniciativas que buscan fortalecer la matriz energética colombiana. Los proyectos solares Puerta de Oro, Barzalosa, Terra Site I y Sol-Kai combinan inversión, generación de energía renovable y desarrollo comunitario para ampliar la disponibilidad de electricidad en distintas regiones del país.
Bogotá D.C., 6 de noviembre de 2026. Colombia continúa avanzando en el desarrollo de proyectos de energía solar fotovoltaica destinados a diversificar las fuentes de generación, fortalecer la seguridad energética y mejorar el acceso a electricidad en regiones donde todavía existen limitaciones de cobertura.
Sin embargo, el desarrollo de nuevas instalaciones de generación eléctrica no depende únicamente de la disponibilidad de recursos naturales o de la tecnología necesaria para aprovecharlos. También requiere financiación de largo plazo, estudios técnicos, contratos, permisos y mecanismos que permitan administrar los riesgos de inversión.
En este contexto, la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN) participa en la estructuración y financiación de iniciativas que buscan convertir el potencial renovable de Colombia en infraestructura energética.
Cuatro proyectos representan diferentes alternativas de desarrollo: Puerta de Oro, Barzalosa, Terra Site I y Sol-Kai. Estas iniciativas incluyen grandes parques fotovoltaicos, participación de capital internacional, modelos de colaboración comunitaria y soluciones individuales de electrificación.
¿Cómo se financian los proyectos de energía solar en Colombia?
La financiación de infraestructura energética representa uno de los principales desafíos para las empresas que buscan desarrollar nuevas centrales de generación eléctrica.
Un parque solar necesita recursos para adquirir terrenos, desarrollar estudios ambientales, obtener permisos, instalar equipos, construir redes de conexión y ejecutar las obras necesarias para comenzar a producir electricidad.
Debido a que estas inversiones pueden requerir varios años para recuperar el capital, los desarrolladores utilizan mecanismos financieros especializados que permiten distribuir las obligaciones y los riesgos.
Uno de estos mecanismos es el Project Finance, un modelo de financiación en el que los flujos de caja futuros de un proyecto constituyen una fuente fundamental para respaldar el pago de sus obligaciones financieras.
Bajo esta estructura, las entidades financiadoras evalúan variables como la capacidad de generación, los contratos de comercialización de energía, los costos operativos, las garantías y las condiciones de ejecución del proyecto.
El objetivo es construir una estructura financiera viable que permita desarrollar infraestructura y ofrecer condiciones de mayor previsibilidad a los inversionistas.
Barzalosa: inversión internacional para desarrollar energía solar en Cundinamarca
El proyecto solar Barzalosa, ubicado en el municipio de Nariño, Cundinamarca, constituye un ejemplo de colaboración entre inversionistas internacionales y entidades financieras colombianas.
La iniciativa cuenta con el respaldo de Scatec ASA, empresa noruega especializada en generación renovable, y Norfund, un fondo de inversión del Gobierno de Noruega.
El parque contempla una capacidad de aproximadamente 100 MW nominales, equivalente a una capacidad fotovoltaica instalada de 130 MWp, según las características técnicas divulgadas.
La inversión extranjera asociada al proyecto se ha estimado en aproximadamente US$110 millones.
La FDN participa tanto en la financiación como en la estructuración de la operación, mediante instrumentos que buscan respaldar la ejecución del proyecto.
En febrero de 2026, la entidad anunció una participación financiera de hasta $200.358 millones de pesos, integrada por deuda de largo plazo y una garantía bancaria.
La estructura contempla un contrato de compraventa de energía de largo plazo, conocido como Power Purchase Agreement (PPA), que contribuye a proporcionar mayor estabilidad a los ingresos esperados de la instalación.
La FDN también acompañó la revisión de los contratos, los riesgos de construcción, las condiciones prediales y el modelo financiero, elementos fundamentales para alcanzar el cierre de la financiación.
De acuerdo con la información oficial del proyecto, su entrada en operación está prevista para el primer semestre de 2027.
Puerta de Oro: un parque solar de 300 MW respaldado por financiación a gran escala
Otro proyecto relevante para la expansión de la generación renovable es Puerta de Oro, localizado entre los municipios de Guaduas y Chaguaní, en Cundinamarca.
La iniciativa contempla una capacidad de generación de 300 MW nominales y una inversión aproximada de un billón de pesos colombianos.
Según las estimaciones divulgadas para este proyecto, su generación sería equivalente al consumo de aproximadamente 390.000 hogares.
La financiación reúne recursos provenientes de diferentes participantes, incluyendo inversionistas privados, entidades bancarias nacionales y organismos internacionales.
La FDN aportó cerca de $203.800 millones de pesos y participó en la incorporación de recursos vinculados con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Climate Investment Funds.
La estructuración financiera también exigió resolver dificultades relacionadas con proveedores, capacidad de ejecución y situaciones prediales.
Entre las medidas aplicadas se encontraron la evaluación de contratistas alternativos, la revisión de los contratos y la incorporación de mecanismos de protección para los financiadores.
El proyecto demuestra cómo la combinación de capital privado, banca nacional y financiación internacional puede facilitar inversiones de gran escala en infraestructura energética.
Terra Site I: energía solar con participación de la comunidad Arhuaca
La expansión de las energías renovables también puede desarrollarse mediante modelos que integren beneficios sociales, protección ambiental y participación comunitaria.
Este es el enfoque de Terra Site I, un proyecto fotovoltaico ubicado en El Copey, Cesar, desarrollado por Greenwood Energy en alianza con el pueblo Arhuaco.
La iniciativa cuenta con una capacidad aproximada de 52,4 MWp y plantea un modelo que vincula la generación de energía eléctrica con la conservación del territorio.
Durante su planificación se incorporaron aspectos relacionados con la visión cultural de la comunidad y la protección de sus espacios de importancia ancestral.
Uno de sus componentes contempla un aporte ambiental asociado a cada kilovatio-hora (kWh) de energía comercializada, destinado a un fondo administrado por la comunidad.
Estos recursos buscan apoyar la adquisición y conservación de tierras, contribuyendo a objetivos sociales y ambientales de largo plazo.
Adicionalmente, el proyecto contempla la futura transferencia de los activos solares a la comunidad bajo las condiciones del modelo acordado.
La iniciativa también incluye la construcción de La Estrella del Amanecer, un desarrollo comunitario que contempla 126 viviendas para más de 350 personas.
La FDN actuó como financiador de la primera fase, mediante una operación de hasta $163.000 millones de pesos.
Este caso evidencia que la estructuración de proyectos energéticos puede incorporar compromisos ambientales, sociales y de gobernanza, además de los objetivos de generación eléctrica.
Sol-Kai llevará energía solar continua a 840 hogares Wayúu en La Guajira
El acceso a electricidad sigue representando un desafío para comunidades ubicadas en territorios alejados de las redes convencionales de distribución.
Para atender parte de esta necesidad, el proyecto Sol-Kai contempla la instalación de sistemas solares individuales en rancherías del municipio de Uribia, La Guajira.
En su primera etapa, la iniciativa busca beneficiar a 840 hogares Wayúu, mediante soluciones diseñadas para proporcionar acceso continuo a electricidad.
Los sistemas incorporan paneles solares, baterías de almacenamiento y equipos para la administración del consumo, permitiendo aprovechar la energía generada durante el día en otros horarios.
Una característica importante de la solución es su capacidad de funcionamiento sin depender de una conexión permanente a redes de datos, condición relevante para territorios con limitaciones de conectividad.
El modelo también contempla un centro de operación en Uribia, disponibilidad de repuestos, soporte técnico y participación de personal vinculado a las comunidades.
La capacitación a los usuarios forma parte de la estrategia para garantizar el aprovechamiento y mantenimiento de los sistemas.
La inversión del proyecto se estima en US$5,4 millones, mientras que la FDN respalda el 100 % de la financiación mediante deuda.
Adicionalmente, se encuentran en estructuración otras dos etapas que podrían ampliar la cobertura hasta aproximadamente 3.000 hogares.
La disponibilidad de electricidad puede mejorar las condiciones para conservar alimentos, estudiar durante la noche, utilizar equipos de comunicación y desarrollar pequeños emprendimientos.
La energía solar ofrece soluciones para zonas no interconectadas
Colombia cuenta con territorios donde extender las redes eléctricas tradicionales resulta complejo debido a las distancias, la dispersión poblacional y las condiciones geográficas.
En estos escenarios, los sistemas solares fotovoltaicos con almacenamiento pueden representar una alternativa para suministrar electricidad sin necesidad de construir extensas líneas de distribución.
Las soluciones individuales permiten instalar generación cerca del lugar de consumo y almacenar parte de la energía para aprovecharla cuando no existe radiación solar.
Sin embargo, su sostenibilidad también depende del mantenimiento, la disponibilidad de repuestos, la capacitación de los usuarios y una estructura financiera que respalde su operación.
El proyecto Sol-Kai demuestra la importancia de integrar estos elementos para desarrollar soluciones energéticas adaptadas a las necesidades de cada territorio.
Más proyectos solares impulsan la necesidad de infraestructura y equipos eléctricos
La expansión de las energías renovables también requiere infraestructura que permita generar, transformar, proteger y distribuir la electricidad.
Los parques fotovoltaicos de mediana y gran escala utilizan inversores, transformadores, conductores eléctricos, sistemas de protección y equipos de conexión, entre otros componentes especializados.
Dependiendo de las condiciones de conexión, las instalaciones también pueden requerir subestaciones, estructuras eléctricas, dispositivos de maniobra y redes de media o alta tensión.
Por su parte, las soluciones solares individuales necesitan equipos adaptados a la demanda de cada vivienda, incluyendo sistemas de almacenamiento, protecciones eléctricas y dispositivos de control.
En consecuencia, el crecimiento de la generación solar puede generar oportunidades para empresas dedicadas a la ingeniería, construcción, montaje y suministro de materiales eléctricos.
No obstante, la demanda efectiva de equipos dependerá de los diseños, presupuestos, cronogramas y procesos de compra de cada proyecto.
La diversificación de la matriz energética fortalece la seguridad eléctrica
La incorporación de nuevas fuentes de generación es uno de los componentes necesarios para fortalecer la confiabilidad del sistema eléctrico colombiano.
Una matriz energética diversificada permite aprovechar diferentes recursos para producir electricidad y reducir la dependencia excesiva de una sola tecnología.
La generación solar puede complementar otras fuentes, como la hidráulica y la térmica, contribuyendo a una oferta eléctrica más amplia.
Sin embargo, su integración requiere planificación del sistema, redes adecuadas y recursos capaces de responder cuando la generación renovable variable no está disponible.
Por esta razón, los proyectos deben desarrollarse junto con inversiones en transmisión, distribución, almacenamiento y mecanismos de respaldo.
Financiación, tecnología y participación comunitaria: claves para nuevos proyectos energéticos
Los casos de Puerta de Oro, Barzalosa, Terra Site I y Sol-Kai muestran que la transformación energética de Colombia puede desarrollarse mediante diferentes modelos de inversión.
Los grandes parques solares requieren estructuras financieras capaces de movilizar capital nacional e internacional, mientras que las soluciones comunitarias demandan mecanismos que también respondan a necesidades sociales y territoriales.
La participación de entidades como la Financiera de Desarrollo Nacional permite estructurar alternativas de financiación y contribuir a gestionar riesgos asociados con la ejecución de infraestructura.
En este contexto, el fortalecimiento de la matriz energética colombiana requiere combinar inversión, tecnología, planificación, participación comunitaria y desarrollo de infraestructura eléctrica.
Más allá de la capacidad instalada en megavatios, el impacto de estos proyectos también puede medirse en las oportunidades económicas, la cobertura eléctrica y los beneficios que generan para las comunidades.
Para conocer más sobre la estructuración y financiación de infraestructura energética en Colombia, puede consultar el portal oficial de la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN) .















