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Residuos, gas y energía: el nuevo negocio que buscan impulsar las empresas de aseo
Sector: Servicios públicos / Residuos, economía circular y energía
Las empresas de aseo en Colombia buscan ampliar su modelo de negocio más allá de la recolección y disposición final de residuos. Urbaser Colombia plantea que la basura puede convertirse en una fuente de materiales, biogás y energía, mientras el sector debate el impacto que tendrá el nuevo marco tarifario sobre la sostenibilidad financiera de los operadores y la remuneración de la actividad de aprovechamiento.
Bogotá D.C., septiembre de 2026. El negocio de la gestión de residuos en Colombia está entrando en una nueva etapa. Las compañías del sector ya no quieren limitar su actividad a recoger basura, barrer calles y llevar materiales hasta los rellenos sanitarios: ahora buscan convertir parte de esos residuos en gas, combustibles y energía.
Esta transformación aparece al mismo tiempo que el sector enfrenta una discusión sobre la sostenibilidad financiera del servicio público de aseo y los cambios que traerá el nuevo marco tarifario.
Pablo Felipe Arango, secretario general de Urbaser Colombia, señaló que la nueva metodología puede modificar la distribución de los recursos dentro del sistema, con menores ingresos para algunas de las empresas encargadas de recolección, barrido y disposición final y un mayor reconocimiento para actividades asociadas al aprovechamiento.
Desde la perspectiva de la compañía, este escenario obliga a revisar el modelo tradicional del negocio y acelerar nuevas fuentes de valor alrededor de la economía circular, el aprovechamiento energético y la recuperación de materiales.
Empresas de aseo advierten presión sobre su sostenibilidad financiera
Uno de los principales puntos señalados por Urbaser está relacionado con la forma en que la nueva metodología tarifaria puede afectar los ingresos de los operadores.
Según Arango, las actividades de barrido, recolección, transporte y disposición final podrían enfrentar un menor reconocimiento económico, lo que reduciría el margen disponible para operación e inversión.
El ejecutivo considera que la discusión no debe concentrarse únicamente en el valor final pagado por el usuario, sino también en si las empresas cuentan con suficientes recursos para mantener la calidad, continuidad y sostenibilidad del servicio.
Para los operadores, esto es especialmente importante porque el servicio de aseo requiere operación permanente, flotas especializadas, personal, infraestructura y mantenimiento diario.
Menores ingresos no significarían necesariamente tarifas más bajas
Urbaser advierte que una reducción de ingresos para los prestadores tradicionales no se traduciría automáticamente en un menor valor para los usuarios.
La explicación está en la remuneración asociada a la actividad de aprovechamiento, que reconoce el trabajo realizado por organizaciones de recicladores y otros actores habilitados dentro del servicio público de aseo.
De acuerdo con la posición expresada por Arango, el peso de este componente podría aumentar dentro de la tarifa, mientras otros segmentos de la prestación recibirían menores ingresos.
El reto regulatorio consiste en equilibrar la inclusión y remuneración de los recicladores con la sostenibilidad de las actividades necesarias para mantener limpias las ciudades y disponer correctamente los residuos que no pueden aprovecharse.
Recicladores ganan mayor protagonismo en el nuevo esquema
La transformación del servicio público de aseo también busca fortalecer la participación de las organizaciones de recicladores de oficio.
Durante 2026, el Gobierno expidió lineamientos para el esquema operativo de la actividad de aprovechamiento y para el proceso de regularización de estas organizaciones.
El objetivo regulatorio es fortalecer su participación formal dentro del servicio y garantizar que puedan acceder de manera efectiva a los residuos aprovechables.
Esto transforma la lógica del sector: los residuos dejan de verse únicamente como un material que debe ser eliminado y pasan a considerarse un recurso que puede regresar a cadenas productivas.
Empresas piden revisar el nuevo marco
Urbaser considera que existen elementos tanto procedimentales como económicos que deberían ser revisados por las autoridades.
La compañía señaló que viene explicando al Gobierno las consecuencias que, desde su perspectiva, podría generar la aplicación completa de la nueva metodología.
El objetivo del sector es abrir una discusión que permita revisar si los ingresos reconocidos son suficientes para cubrir operación, inversiones y continuidad del servicio.
El planteamiento de Urbaser corresponde a la posición empresarial frente al marco regulatorio y no significa que la metodología haya sido declarada inviable por las autoridades.
El reto principal sigue siendo mantener limpia la ciudad
A pesar de las oportunidades de diversificación, Arango señala que las empresas no pueden abandonar la función básica que da origen al servicio.
Todos los días deben recogerse los residuos de hogares y empresas, limpiar calles, barrer espacios públicos y garantizar que los materiales que no pueden recuperarse lleguen a sitios de disposición final adecuados.
Una economía circular más desarrollada puede reducir progresivamente el volumen de residuos destinado a rellenos sanitarios, pero no elimina la necesidad de contar con una operación eficiente y financieramente sostenible.
Residuos pasan de ser un problema a convertirse en materia prima
Una de las oportunidades más importantes para el sector está en cambiar la forma en que se interpreta la basura.
En lugar de verla únicamente como un material que debe ser transportado y enterrado, las compañías están desarrollando procesos para recuperar componentes que pueden volver a utilizarse.
Plásticos, metales, madera, materiales orgánicos y otros residuos pueden tener valor dentro de distintas cadenas productivas cuando existen procesos adecuados de separación, tratamiento y transformación.
Esta visión forma parte del concepto de economía circular, cuyo objetivo es reducir la cantidad de materiales que terminan definitivamente fuera del ciclo económico.
Del relleno sanitario a la producción de gas
Una de las alternativas con mayor potencial es el aprovechamiento del biogás generado dentro de los rellenos sanitarios.
Cuando los residuos orgánicos se descomponen en ausencia de oxígeno producen gases que contienen una proporción significativa de metano.
Si este gas no se captura adecuadamente puede liberarse directamente a la atmósfera y contribuir de forma importante al calentamiento global.
Sin embargo, cuando existe infraestructura de captación y tratamiento, el biogás puede convertirse en un recurso energético.
Biogás puede utilizarse para producir energía
El biogás capturado puede ser tratado y posteriormente utilizado en motores o turbinas para producir electricidad.
Dependiendo de la composición del gas y de la infraestructura instalada, también puede aprovecharse para generar calor o convertirse en un combustible con mayor nivel de procesamiento.
Este modelo permite transformar parte de las emisiones de un relleno sanitario en una fuente de energía aprovechable.
Además de generar valor económico, la captura reduce la liberación directa de metano y mejora la gestión ambiental del sitio.
Urbaser ya desarrolla proyectos de biogás en Colombia
La apuesta de Urbaser por este tipo de soluciones no se limita a una propuesta futura.
En marzo de 2026, la compañía puso en marcha una planta de biogás en el Parque Ecológico y Tecnológico de Pirgua, en Boyacá.
La infraestructura permite captar y tratar el gas producido por la descomposición de los residuos, evitando que se libere directamente a la atmósfera.
La empresa señala que controlar el metano generado en el relleno reduce significativamente el impacto ambiental frente a una liberación sin tratamiento.
Pirgua atiende a más de un millón de habitantes
El Parque Ecológico y Tecnológico de Pirgua presta servicios asociados al manejo de residuos de más de un millón de habitantes de Boyacá.
Allí Urbaser ha venido desarrollando tecnologías relacionadas con tratamiento de lixiviados, captura de gases y procesos de economía circular.
La compañía presenta estos parques como una evolución del concepto tradicional de relleno sanitario hacia centros de tratamiento y valorización de residuos.
Este modelo permite combinar disposición final con procesos de innovación, aprovechamiento y control de emisiones.
La empresa opera cuatro parques ecológicos y tecnológicos
Urbaser reporta que cuenta con cuatro Parques Ecológicos y Tecnológicos en Colombia.
En estos espacios gestiona residuos y desarrolla procesos que buscan recuperar materiales y reducir los impactos ambientales asociados a la disposición final.
La compañía gestiona actualmente más de 44.000 toneladas de residuos al mes y atiende a cerca de 3 millones de habitantes.
Estas cifras muestran la escala que podría alcanzar la valorización si una mayor proporción de esos residuos pudiera utilizarse como materia prima o recurso energético.
Combustibles derivados de residuos abren otra oportunidad
El biogás no es la única alternativa energética.
Urbaser también trabaja con combustibles derivados de residuos (CDR), una solución que permite transformar determinados materiales en combustibles para sustituir parcial o totalmente algunas fuentes fósiles.
Para ello se utilizan residuos que cumplen ciertas características y que pueden ser procesados para aprovechar su contenido energético.
La valorización reduce el volumen destinado a disposición final y crea una nueva cadena económica alrededor de materiales que anteriormente no tenían un uso productivo.
Residuos de madera también pueden convertirse en combustible
La compañía desarrolla además soluciones a partir de residuos de madera.
Estos materiales pueden transformarse en combustibles utilizados para producir calor o electricidad y sustituir parcialmente recursos fósiles en determinados procesos industriales.
La viabilidad depende de aspectos como composición, humedad, transporte, separación y demanda existente por parte de consumidores industriales.
Empresas de aseo buscan diversificar sus ingresos
La transformación de residuos también tiene una dimensión financiera.
Si las actividades tradicionales del servicio enfrentan menores márgenes, desarrollar negocios de valorización puede generar fuentes adicionales de ingresos.
La venta de materiales recuperados, combustibles derivados de residuos, biogás o energía puede complementar los ingresos regulados provenientes del servicio público.
Esta diversificación puede reducir parte de la dependencia del esquema tarifario tradicional, aunque requiere inversión, tecnología y mercados capaces de comprar los productos recuperados.
Economía circular exige inversión
Convertir un relleno tradicional en una instalación de recuperación de recursos requiere capital.
Plantas de separación, equipos de tratamiento, redes de captación de biogás, motores, sistemas de generación, control ambiental y plantas de valorización implican inversiones importantes.
Por eso, Urbaser insiste en que la sostenibilidad financiera de las empresas continúa siendo necesaria incluso cuando el modelo evoluciona hacia una mayor circularidad.
Sin suficiente capacidad para invertir, las compañías podrían tener dificultades para desarrollar las tecnologías que justamente permiten reducir la cantidad de residuos enterrados.
La regulación debe permitir nuevos modelos de aprovechamiento
El desarrollo de proyectos de valorización también depende de condiciones regulatorias.
Los operadores necesitan claridad sobre cómo se reconocen las actividades de tratamiento, aprovechamiento, disposición y recuperación energética dentro del sistema.
También deben existir reglas ambientales y técnicas que definan las condiciones bajo las cuales el biogás, los combustibles derivados de residuos u otros materiales pueden ser utilizados comercialmente.
La evolución regulatoria será determinante para convertir estas soluciones en una actividad de mayor escala.
Reciclaje y generación energética pueden coexistir
La valorización energética no necesariamente reemplaza el reciclaje.
En una jerarquía adecuada de residuos, materiales que pueden recuperarse y reutilizarse deberían mantenerse dentro de cadenas productivas cuando sea técnica y económicamente viable.
La generación de energía puede concentrarse en fracciones que no tienen posibilidades razonables de reciclaje o en gases que naturalmente se producen durante la disposición final.
De esta forma, reciclaje, reutilización y valorización energética pueden formar parte de una estrategia integral.
Aprovechamiento de residuos puede apoyar al sistema energético
Para Arango, el contexto energético abre una nueva oportunidad para el sector de aseo.
Colombia necesita ampliar y diversificar sus fuentes de energía, y los residuos podrían contribuir con una pequeña pero útil fuente adicional de gas o electricidad.
Este tipo de generación no reemplazaría las grandes hidroeléctricas, térmicas o renovables, pero podría aportar producción distribuida y aprovechar recursos que actualmente se desperdician.
Gas de residuos reduce emisiones de metano
El componente ambiental es uno de los argumentos más importantes a favor de la captura de biogás.
El metano tiene un elevado potencial de calentamiento global, por lo que evitar su liberación directa genera un beneficio climático.
Si además el gas capturado sustituye parcialmente una fuente fósil para producir calor o electricidad, puede existir un beneficio adicional por aprovechamiento energético.
La magnitud final depende de la tecnología, la eficiencia de captura y las características del relleno sanitario.
Menos residuos enviados a rellenos prolonga su vida útil
Otro beneficio de una mayor valorización está relacionado con la capacidad de los rellenos.
Cada tonelada de material que puede reciclarse, reutilizarse o aprovecharse energéticamente reduce la cantidad que debe ocupar espacio de disposición final.
En ciudades donde conseguir nuevos terrenos para rellenos es cada vez más complejo, prolongar la vida útil de los sitios existentes tiene un valor estratégico.
Nuevo modelo requiere coordinación con recicladores
La transformación del sector también deberá incorporar a las organizaciones de recicladores.
Las políticas recientes han fortalecido su papel dentro de la actividad de aprovechamiento y buscan garantizar su inclusión dentro de la prestación formal del servicio.
Cualquier estrategia de valorización deberá evitar competir indebidamente por materiales que pueden ser recuperados directamente por estas organizaciones y definir mecanismos de coordinación.
El reto será construir una economía circular en la que recicladores, operadores, industria y usuarios participen dentro de un mismo sistema.
El nuevo marco tarifario sigue bajo discusión
La transición tarifaria del servicio de aseo continúa siendo un asunto regulatorio relevante durante 2026.
La Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA) ha venido adelantando la construcción del nuevo marco aplicable a grandes prestadores y ha expedido medidas transitorias asociadas a la continuidad del servicio y a las acciones afirmativas en favor de recicladores.
La regulación incluye un proceso de participación y ajustes que deberá traducirse en nuevas fórmulas y condiciones de remuneración.
Las preocupaciones señaladas por Urbaser forman parte de este debate y representan la posición de uno de los operadores frente a los posibles efectos económicos del nuevo esquema.
Operadores esperan revisión por parte del Gobierno
Arango expresó confianza en que el Gobierno revise las observaciones presentadas por las empresas.
El sector busca que las decisiones finales permitan mantener suficiente remuneración para prestar el servicio e invertir en renovación de equipos e infraestructura.
Al mismo tiempo, las autoridades deberán garantizar los derechos de los usuarios, la inclusión de recicladores y los objetivos ambientales asociados al aprovechamiento.
El futuro del aseo será más tecnológico
La visión de Urbaser apunta a que las empresas del sector evolucionen hacia compañías integrales de gestión de recursos.
Recolección y disposición continuarán siendo actividades esenciales, pero ganarán espacio áreas como clasificación, tratamiento, recuperación de materiales, captura de biogás y producción de combustibles.
Este cambio exige nuevas capacidades técnicas, personal especializado, inversión y alianzas con industrias que puedan utilizar los materiales recuperados.
La basura puede convertirse en un activo
La principal transformación conceptual es dejar de considerar todos los residuos como un pasivo.
Parte de los materiales que hoy llegan a un relleno tienen contenido energético o características que permiten reutilizarlos dentro de otras cadenas productivas.
El desafío es desarrollar sistemas capaces de separarlos, tratarlos y convertirlos en productos con valor comercial sin comprometer la salud pública ni los estándares ambientales.
Energía y residuos empiezan a converger
La presión que enfrenta el sistema energético colombiano también puede acelerar esta transformación.
En un escenario en el que el país busca más generación y nuevas fuentes de gas, cualquier recurso adicional adquiere valor.
Los rellenos sanitarios no resolverán por sí solos el problema energético nacional, pero pueden convertirse en una pieza adicional de una matriz más diversificada.
Además, su aprovechamiento combina dos objetivos: reducir impactos ambientales de los residuos y producir energía útil.
Sostenibilidad financiera será determinante
Para que esta transformación ocurra, las empresas necesitarán capacidad financiera suficiente.
Urbaser sostiene que un operador sin margen para invertir difícilmente podrá financiar nuevas plantas, vehículos, tecnologías de recuperación o sistemas de generación.
Por esa razón, la discusión tarifaria y la economía circular están estrechamente relacionadas: la transición hacia un servicio más tecnológico necesita recursos para ejecutarse.
El reto del regulador será diseñar un esquema que incentive eficiencia sin comprometer continuidad, calidad o inversión.
Un nuevo modelo para las empresas de aseo
La apuesta de Urbaser muestra hacia dónde puede evolucionar la industria colombiana de residuos durante los próximos años.
Las compañías dejarían de depender únicamente de ingresos asociados con recoger y disponer basura y comenzarían a desarrollar actividades de recuperación y transformación.
Materiales reciclables, combustibles derivados de residuos, biogás y electricidad pueden convertirse en nuevas líneas de negocio.
Al mismo tiempo, las empresas deberán mantener el servicio básico que millones de ciudadanos requieren diariamente y coordinar su actividad con las organizaciones de recicladores.
Urbaser Colombia plantea que el futuro de las empresas de aseo debe avanzar hacia la economía circular, convirtiendo residuos en materiales, biogás y energía. La propuesta surge mientras el sector debate los efectos del nuevo marco tarifario sobre los ingresos de los operadores y la remuneración de la actividad de aprovechamiento. La compañía ya desarrolla soluciones de valorización en Colombia: opera cuatro Parques Ecológicos y Tecnológicos, gestiona más de 44.000 toneladas de residuos al mes y puso en marcha en 2026 una planta de biogás en Pirgua, Boyacá. El reto será combinar sostenibilidad financiera, inclusión de recicladores, continuidad del servicio y nuevas inversiones para transformar los residuos en recursos con valor económico y energético.















